El número de reparaciones en los talleres de Extremadura ha descendido notablemente en los últimos siete años, alrededor de un 50% en Cáceres, como consecuencia del cambio en el comportamiento del consumidor, por el alargamiento de la vida útil de los vehículos y por el aumento de los negocios ilegales que no cumplen con los requisitos establecidos en el Real Decreto 1457/1986, indica GT Motive.

 

A su vez, algunos trabajadores despedidos por la falta de trabajo en los talleres han comenzado a realizar 'trabajillos' por su cuenta para ganar algo de dinero, pero hay casos en los que mantienen auténticos negocios en la sombra.

"Sabemos que existen estas prácticas y las venimos denunciando. Siempre las ha habido, pero han aumentado con la crisis", reconoce Valentín Liberal, especialista con más de dos décadas en el sector y presidente de la Asociación de la Automoción de Cáceres.

Los profesionales subrayan los esfuerzos que deben realizar para ajustar sus presupuestos, mientras que las reparaciones clandestinas están libres de impuestos y de otras obligaciones, generando una competencia desleal más grave aún en los tiempos que corren.

Recordemos que los negocios en negro no pagan IVA, ni Seguridad Social, ni presentan declaraciones trimestrales o anuales, ni cumplen la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, ni acatan la normativa de los trabajadores (elaborar nóminas, organizar vacaciones...).

Ese dinero también se lo ahorra el cliente, que además no suele encontrar escrúpulos cuando pide que le pongan piezas de desguace o de segunda mano, una práctica que los talleres legales solo admiten en repuestos que no tengan que ver con la seguridad.

La Asociación de la Automoción de Cáceres tramita todas las denuncias que recibe de sus socios ante la Inspección de Trabajo, Industria o Medioambiente. "Los talleres que trabajamos dentro de la normativa no podemos ahorrarnos ciertos márgenes ni jugar con ellos", expone Elías Denche, uno de los veteranos de la automoción en Cáceres.