“El punto de partida fueron las propuestas de la Comisión Europea del 8 de noviembre de 2017, incluida en el segundo paquete de movilidad, que establece los nuevos estándares de vehículos ligeros a partir de 2020, y la del 16 de mayo de 2018, encuadrada en el tercer paquete de movilidad, para introducir en la Unión Europea normas sobre emisiones de CO2 de vehículos pesados”.

“En el caso de los vehículos ligeros, la propuesta de la Comisión marcaba un objetivo en 2030 para los vehículos nuevos de un 30% menos que en 2021, tanto para automóviles como para furgonetas, y un objetivo intermedio de reducción del 15% en 2025. También establecía un objetivo de ventas (benchmark) de vehículos de cero y bajas emisiones y una serie aspectos para flexibilizar la consecución de los objetivos. El Parlamento Europeo defendió una posición más ambiciosa, incrementando el nivel de ambición de reducción de emisiones en 2030 al 40%, mientras que el Consejo Europeo adoptó un posicionamiento intermedio en su reunión del 9 de octubre”.

“Como resultado de las negociaciones trilaterales llevadas a cabo en los últimos meses de 2018, el 18 de diciembre se alcanzó un acuerdo final, que ya ha sido ratificado por los estados miembros. Dicho acuerdo establece un objetivo de reducción de emisiones de CO2 en 2030 del 37,5% para automóviles y del 31% para furgonetas, valores superiores a los planteados por la industria europea de proveedores de automoción, y del 15% en 2025 para todos los vehículos ligeros".

“También se ha definido un objetivo de ventas (benchmark) de vehículos de cero y bajas emisiones (ZLEV) del 15% en 2025; y del 30% para furgonetas y 35% para automóviles en 2030. En la definición de los ZLEV se han planteado unos parámetros de ponderación de PHEV (vehículos híbridos), y un coeficiente multiplicador a aplicar en estados miembros con cuota de vehículos de cero y bajas emisiones por debajo del 60% de la media europea, como es el caso de España”.

“Está pendiente de su aprobación final por el pleno del Parlamento Europeo y entrará en vigor cuando se publique en el Diario Oficial de la UE”.

“La tramitación del reglamento de vehículos pesados se encuentra actualmente en fase de negociación trilateral, después de haber sido aprobadas en las últimas semanas de 2018 tanto la posición del Parlamento Europeo como el planteamiento general del Consejo Europeo. En la negociación deberán acordarse los objetivos de reducción de emisiones en 2025 y 2030 con respecto a 2019, las condiciones del sistema de incentivos y la definición de vehículos de bajas emisiones”.

“Desde la publicación de la primera propuesta de la Comisión Europea en noviembre de 2017, Sernauto ha colaborado activamente con la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (Clepa) en la defensa de la posición del sector y, a lo largo del año hemos mantenido reuniones y contactos periódicos con Miguel Arias Cañete, comisario de Energía y Acción contra el Cambio Climático, y con eurodiputados españoles de los comités de Medio Ambiente, Industria y Transporte, así como con representantes de la Oficina Española del Cambio Climático, la Dirección General de Industria y PYME, y los sindicatos, con el propósito de transmitirles las inquietudes del sector y nuestra posición de apoyo a los objetivos de descarbonización, pero con una perspectiva que tenga en cuenta tanto objetivos medioambientales como sociales y económicos”.

“Desde Sernauto siempre hemos defendido que la legislación ha de basarse en el principio de neutralidad tecnológica y apoyar las soluciones más eficientes. La transición tecnológica e industrial del sector ha de llevarse a cabo de forma ordenada y ha de basarse en las fortalezas de las empresas, para poder mantener la competitividad y el empleo”.