La Comisión Europea ha impuesto una multa de 953 millones de euros a cinco fabricantes de rodamientos para coches y camiones (los europeos SKF y Schaeffer y los japoneses NSK, NFC y NTN) por coordinar secretamente su estrategia de precios durante siete años, entre 2004 y 2011, en el conjunto del espacio económico europeo.

La compañía nipona JTEKT no ha sido sancionada por ser la primera en delatar ante Bruselas la existencia del cártel. Señalar, en este sentido, que como todas las empresas han aceptado llegar a una solución acordada con el Ejecutivo comunitario, sus multas se han reducido un 10%. Además, NSK, NFC, SKF y Schaeffer se han beneficiado de descuentos adicionales por colaborar con la investigación.

El vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, lamentó la aparición de otro cártel en el sector de componentes de automóvil, tras las multas ya impuestas al de los cables eléctricos y la espuma utilizada en los asientos de los coches.

"Espero que las multas disuadirán a las empresas de realizar estas prácticas ilegales y ayudarán a restablecer la competencia en este sector", resaltó Almunia, antes de agregar que si no quedáramos de brazos cruzados, los cárteles en el mercado de piezas para coches podrían disminuir la competitividad de la industria del automóvil e inflar artificialmente los precios pagados por los compradores europeos de coches.

El volumen del mercado de rodamientos para automóviles se estima en al menos 2.000 millones de euros al año en la UE.