Bajo el título “La electrificación y el vehículo conectado, ¿una amenaza o una oportunidad?”, el Serca Virtual Meeting acogió una mesa redonda moderada por Joan Miquel Malagelada y con la participación de Manel Real, head of Sales & Marketing Spain & Portugal Continental (Contitech); Marco Blanes, sales manager Spain & Portugal de KYB; Ricard Albí. sales director South Europe en Sogefi Group y Raúl Pacho, key account manager en Tab Spain.

El primer aspecto a debate fue la descarbonización-electrificación de los vehículos. En este sentido, Manel Real explicó que el porcentaje actual de vehículos eléctricos en el parque español es muy bajo (apenas 65.000 coches en un parque de 23 millones). “Estoy convencido que los talleres que forman parte de una red sí que estarán cualificados para la reparación. Y cuentan con el apoyo de distribuidores y proveedores que les ofrecen y ofrecerán formación e información”, señaló, añadiendo un mensaje positivo y optimista: “A día de hoy un taller medio no esté preparado para el vehículo eléctrico, pero porque tampoco le hace falta. Y el sector de la posventa ha demostrado tener una capacidad increíble de adaptación. Cuando haya una necesidad real habrá una propuesta de servicio contundente por parte del sector multimarca. Tengo la certeza de que la posventa independiente mantendrá una cuota altísima de mercado”.

El resto de ponentes coincidieron. Raúl Pacho añadió, además, que “si no se está preparado, se estará, no es una necesidad a corto plazo”, mientras que Ricard Albi comentó que , además, “la crisis del Covid ha afectado, retrasando, la compra de coches y las ayudas gubernamentales”.

El coche conectado y la propiedad de los datos también protagonizó parte de la mesa redonda. Todos los ponentes señalaron que el propietario debería ser el consumidor final y el constructor debería ceder estos datos a terceros si es necesario. “Es un problema de legislación que hay que ver cómo se resuelve”, resumió Marco Blanes. Manel Real, además, aportó algunos datos: aproximadamente un 16% del parque circulante español tiene algún tipo de conectividad. Y para 2025, el 80% de los vehículos que se matriculen tendrán un nivel de conectividad muy alto. Los coches van a estar cada vez más conectados, pero nuestro sector se adaptará”.

Joan Miquel Malagelada, por su parte, quiso pulsar la opinión sobre el coche autónomo y el hecho de que los constructores de automóviles se escudarán en que sólo ellos lo pueden reparar y calibrar. Los ponentes comentaron que ya hay talleres que, desde hace tiempo, recalibran diversos sensores del vehículo. Y si este coche autónomo reduce la cifra de siniestros y averías, el mayor valor añadido subirá más el precio de la reparación. Eso sí, se necesita formación, equipamiento, etc. “Los coches conectados llevan más de 200 sensores, que también se estropean y que hay que sustituir o reparar. Y el último nivel de autonomía, el nivel 5, tardará en llegar. Así que hay oportunidades de negocio”, apostilló Albí.

El último elemento disruptivo es la tendencia al alza por parte de las marcas de automóviles a no vender coches sino a buscar otras fórmulas como el rénting. “Es una concentración, como tantas otras, en este caso a nivel usuario. El coche se tiene que reparar igual. Y aquí es donde hay que poner en valor que talleres o distribuidores tendrán que están bajo el paraguas de una estructura lista para proveer desde servicios a piezas. Redes de talleres, grupos, etc, que alcancen acuerdos con empresas de renting, carsharing, etc.”, comentó Pacho. De hecho, todos coincidieron en aseverar que es una oportunidad de negocio, pero que quedará concentrada en sólo unos pocos actores. “Es fundamental elegir a tus socios comerciales. Si estás solo o no formas parte de una red potente estás fuera del mercado”, resumió Manel Real.