Lluis Tarrés planteó ante el consejo del grupo un hecho objetivo: hay una nueva generación que se ha incorporado a las empresas de sus familias, que ya han comenzado a trabajar en ellas y que, sin duda, son el futuro de Serca. En esa realidad se basó la celebración de un "taller" organizado por Serca en el contexto de su XXV Congreso, con la presencia de más de veinte de esos jóvenes. Con ellos debatió Antonio Sánchez-Migallón con la colaboración del propio Tarrés.

 

La charla se ha centrado en los modelos de influencia y las técnicas de negociación; en definitiva, un primer paso en su formación como futuros lideres de sus empresas. La experiencia ha sido el primero de una serie de encuentros que, seguro, se producirán en adelante para labrar y preparar el porvenir del grupo.