La Comisión Europea (CE) anunció la apertura de un expediente a Alemania por no aplicar correctamente la normativa europea sobre la instalación de dispositivos de aire acondicionados en determinados vehículos producidos por compañías alemanas.

En este sentido, Bruselas considera que algún o algunos fabricantes pueden incumplir la directiva europea sobre sistemas móviles de aire acondicionado, puesto que no utilizan el líquido refrigerante previsto por la normativa.

Bruselas envió a Berlín una carta de emplazamiento (el primer paso del procedimiento de infracción), en la que solicita a las autoridades competentes que apliquen el reglamento - que obliga al uso de líquidos refrigerantes menos contaminantes - a los vehículos producidos por todos los fabricantes del país.

El Ejecutivo comunitario expone que determinados automóviles que no cumplían la normativa europea "fueron puestos en el mercado europeo por un fabricante alemán", aunque sin mencionar a ninguna compañía concreta.

"Las autoridades alemanas optaron por no reaccionar y no imponer los remedios adecuados al fabricante en cuestión", indica la Comisión, que añade que en mayo de 2013 Berlín aceptó la petición de una compañía alemana para dejar de instalar los nuevos refrigerantes en sus sistemas móviles de aire acondicionado.

Tras el paso dado por la CE, Alemania dispone de un plazo de dos meses para responder a Bruselas, y en caso de no hacerlo de forma satisfactoria, el Ejecutivo comunitario podría seguir adelante con su procedimiento de infracción e incluso llevar el caso al Tribunal de Luxemburgo.

El pasado verano, el Ejecutivo comunitario ya solicitó a Alemania explicaciones en el marco de un procedimiento preliminar de infracción para clarificar el conflicto de este país con Francia, debido a la prohibición de París de la venta de los nuevos modelos de Mercedes-Benz Clase A, B y CLA.

El gobierno francés alegó que los modelos en cuestión incumplían la directiva europea sobre sistemas móviles de aire acondicionado, puesto que no utilizaban el líquido refrigerante previsto por la normativa, más respetuoso con el medio ambiente.

El fabricante alemán Daimler, propietario de la marca Mercedes, continuó utilizando un refrigerante anterior, prohibido por la nueva normativa, que está en vigor desde el 1 de enero de 2013, al considerar que el nuevo no era seguro para los vehículos.