(Foto: "Exhaust Pipe Tail Pipe -Ford Focus RS-" (CC BY 2.0) by MotorVerso)

Cada vez las restricciones medioambientales con el coche son más exhaustivas en la búsqueda de un mundo más ecológico en todos los sentidos. Por ello, las emisiones de gases son muy controladas en las grandes ciudades, donde, por ejemplo en España, se han impuesto los distintivos que la DGT ofrece en función de la eficiencia energética que tiene cada vehículo para catalogar a unos y otros en diferentes escalones.

Por ello, la Inspección Técnica de Vehículos, prueba obligatoria para todos en nuestro país con una frecuencia que varía dependiendo de los años del automóvil en cuestión, tiene una medición en el tubo de escape de estos gases que tanto preocupan, y en caso de no superarla, el resultado general será desfavorable.

Es uno de los puntos en los que más vehículos acaban cayendo, por lo que es fundamental entender qué piezas son las que hay que tener controladas para superarlo sin dificultad alguna.

Una de las claves se encuentra en el tubo de escape y es el catalizador. Este sirve de filtro de las partículas y elementos contaminantes que el motor desprende y si está averiado, casi con total seguridad ese coche no pasará la prueba de emisión de gases de la ITV.

Tener siempre un catalizador mirado

Por lo tanto, lo recomendable es tenerlo revisado y listo siempre y no esperar a que se rompa para cambiarlo, pues en ese momento se podrían tener bastantes problemas con el tubo de escape. Para ello parece muy interesante tener siempre una alternativa mirada para comprar, como la que ofrecen vendedores de piezas como Daparto.

En ésta se pueden encontrar todo tipo de repuestos mecánicos de diversas marcas y precios, con una facilidad interesante para encontrar una pieza concreta para un coche en cuestión, lo que ayudará a acceder al catalizador de Daparto que mejor se adapte al modelo de manera sencilla, a través de un filtro inicial que su página web realiza siempre.

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(Foto: pexels.com)

Además, otros dos elementos como son la válvula de ventilación, encargada de evitar que se produzcan emisiones de los vapores que se crean en el depósito del combustible, o el filtro antipartículas, también se han de tener controlados y revisados antes de llevar el coche a la ITV.

A todo esto habría que sumarle el aspecto moral que aparece en relación con este tema de las emisiones de los vehículos que tanta cabida está teniendo en los tiempos que corren, por lo que es recomendable siempre llevar los sistemas de control limpios y en buen funcionamiento. De hecho, las alarmantes cifras de gases nocivos para la salud que han registrado algunas de las principales ciudades han hecho que se lleven a cabo medidas para contrarrestarlo como las de Madrid Central, de donde podemos encontrar su actual funcionamiento en un artículo del periódico 20 Minutos.

En definitiva, estos son los elementos básicos que deberíamos de controlar para conseguir que nuestro coche no emita más gases nocivos de los permitidos o que, simplemente, emita los justos, para así conseguir un menor impacto medioambiental cada vez que lo utilicemos.