El taller, expone el blog de RPS, debería convertirse en asesor del cliente y aconsejarle en todo lo posible. Se tiene que desterrar ese sentimiento con el que algunos clientes salen del taller '¿Me estarán engañando?'

 

En el triángulo taller-cliente-aseguradora, a veces el taller no tiene claro quién es su cliente. El cliente es el usuario-conductor, en ningún caso la aseguradora, por lo que deberíamos analizar cómo podemos ayudar y asesorar al cliente, para así convertirnos en su taller de confianza.

El Gremi de Tallers de Barcelona ha hecho difusión de una carta modelo para que sus asociados, los talleres, faciliten a sus clientes en el momento en que tras un accidente, la aseguradora quiera dar por siniestrado el vehículo.