El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático revela que cerca de 25 gigatoneladas de CO2, más de la mitad de las emisiones de gases invernadero del mundo, proceden del uso de combustibles fósiles en la generación eléctrica y térmica, la industria y el transporte.

Conscientes de la importancia de afrontar este reto estableciendo lo antes posible cadenas de suministro con un balance neutro de carbono entre distintos sectores, desde la generación eléctrica hasta los carburantes de automoción, importantes actores de los sectores público y privado de Japón han decidido entablar una colaboración.

 

Esta nueva iniciativa aspira a poner a prueba una cadena de suministro de hidrógeno completa, basada en energía eólica renovable. Los tests tendrán lugar cerca de las ciudades de Yokohama y Kawasaki, en la región costera de Keihin.

En lo que se refiere al sector público, el proyecto está siendo implantado por el Gobierno de la Prefectura de Kanagawa, la Ciudad de Yokohama y la Ciudad de Kawasaki. Los cuatro participantes del sector privado son Toyota Motor Corporation (TMC), Toyota Turbine and Systems Inc, Iwatani Corporation y Toshiba Corporation. Del mismo modo, el proyecto contará con el respaldo del Ministerio de Medio Ambiente de Japón.

El hidrógeno tiene el potencial de cambiar permanentemente la forma en que generamos y utilizamos la energía. Se puede crear empleando fuentes de energía renovables, para almacenarlo, transportarlo y utilizarlo más adelante, todo ello con una carga medioambiental mínima.

Si bien el hidrógeno se suele obtener a partir de una reacción entre metano y vapor de agua, también se puede extraer del agua mediante electrólisis. En la mayoría de los casos para ello se requiere electricidad, que aún suele producirse mediante centrales eléctricas a base de combustibles fósiles.

Dado que el beneficio medioambiental global del hidrógeno depende del método empleado para producirlo, varias iniciativas internacionales de investigación de todo el mundo tratan de desarrollar proyectos a gran escala con un balance neutro de carbono que utilicen energías renovables para la producción de hidrógeno.

En este proyecto de prueba en el que colabora Toyota se utilizará energía eólica para descomponer agua en oxígeno e hidrógeno, y este último se almacenará para su uso en las proximidades. La red eléctrica solo se empleará como reserva, cuando sea absolutamente necesario, y el exceso de energía renovable producida se podrá incluso vender a compañías energéticas.