Los datos del último Eurobarómetro sobre la calidad del transporte en la Unión Europea, publicado este mes de diciembre, vienen a recordar lo que de hecho ya es conocido. El coche - y por ende el transporte por carretera - es el modo preferido por los ciudadanos europeos para cubrir sus necesidades de movilidad, ya sea en trayectos cortos diarios o viajes de largo recorrido.

 

Así, concretamente, en los desplazamientos cotidianos en área urbana es el modo más común para un 54% de los encuestados. Solo un 19% afirma utilizar el transporte público. De la misma forma, en viajes de 300 o más kilómetros, el coche o la caravana son los vehículos preferidos para el 66% de los consultados.

Esta preeminencia del transporte carretero hace aún más significativas algunas de las consideraciones de los participantes en el Eurobarómetro, teniendo en cuenta que las preguntas al respecto permitían respuestas múltiples. Para un 59% el mantenimiento es el principal problema de las carreteras europeas, mientras que la congestión que provoca el tráfico lo es para un 60% de los encuestados. El consumo de alcohol es el reto principal para un 49%.

En este sentido, el 56% de los europeos considera que mejorar la conservación viaria debe ser la prioridad para mejorar la seguridad vial. El 49% apunta la "tolerancia cero" con el alcohol como medida más urgente al respecto. Finalmente, límites de velocidad más estrictos y controles rigurosos sobre el uso de dispositivos electrónicos al volante son las medidas más importantes para el 27% de los consultados.