Diferentes análisis indican que cerca del 90% de los accidentes se deben a un error humano, como no detectar riesgos o debido a que algunas situaciones no se evalúan de forma correcta y el conductor reacciona con demasiada lentitud o incorrectamente.

Una medida que se puede tomar para aumentar la seguridad vial es, por tanto, liberar al conductor de esta carga y ayudarle a tomar las decisiones correctas.

Bosch, empleando el conocimiento adquirido de las investigaciones sobre accidentes, ha estado desarrollando, desde hace años, sistemas de seguridad y asistencia eficientes. Los sistemas de asistencia modernos analizan el entorno del vehículo mediante la utilización de sensores de radar, vídeo o ultrasonidos y pueden informar al conductor con antelación o avisarle de situaciones de conducción peligrosas.

Estos sistemas de asistencia son un valioso compañero en la conducción diaria, desde funciones que mejoran la visión en todos los sentidos (asistente de aparcamiento) o en la oscuridad (Night Vision, control adaptativo de las luces de carretera), hasta los sistemas de aviso de cambio involuntario del carril, ayuda de mantenimiento de carril, reconocimiento de las señales de tráfico, control de crucero adaptativo y frenada automática de emergencia.

Sin duda, el equipamiento de sistemas de seguridad y confort en los vehículos está en un continuo y rápido crecimiento en Europa. Bosch alberga muchos años de experiencia en esta área, pues en 1978 ya introdujo el primer Sistema Antibloqueo de Frenos (ABS) en el mercado. Este sistema ayuda de manera efectiva al conductor a la hora de frenar.

El Programa Electrónico de Estabilidad (ESP) fue introducido por Bosch en 1995 y constituye la base de muchas de las funciones actuales de asistencia, pues permite frenar de manera activa el vehículo. Ambos sistemas contribuyen de manera decisiva a mejorar la seguridad en las carreteras. Los primeros sistemas de asistencia modernos estaban disponibles a finales de los 90 en unos pocos vehículos de gama alta. Estos sistemas han alcanzado ahora un alto nivel de madurez.

Bosch ha llevado a cabo un estudio representativo entre compradores de nuevos vehículos en España, con el objetivo de recabar información actual sobre hábitos de conducción, grado de conocimiento e importancia acerca de los sistemas de asistencia al conductor modernos y su percepción y actitud respecto de la conducción automatizada.

Los vehículos seleccionados para este estudio, pertenecientes a los segmentos utilitarios, compactos, berlinas y monovolúmenes medios y pequeños, representan la parte del mercado en el que los sistemas de asistencia al conductor no están ampliamente equipados. Además, representan la mayoría de las nuevas matriculaciones de vehículos nuevos, en concreto el 75%.

Cerca de un 60% de los compradores de coches nuevos españoles dicen que disfrutan conduciendo y que pueden conducir vehículos desconocidos sin problemas. Solamente un pequeño porcentaje (7%) reconoce que se distrae fácilmente y alrededor de un 15% encuentra estresante conducir.

La actitud positiva respecto a la conducción es más común en los jóvenes de segmentos medios de vehículos. En comparación a los otros cuatro segmentos, éstos disfrutan más conduciendo (65%) y encuentran más sencillo hacerlo en un coche desconocido (68%). Las respuestas de los conductores de vehículos de los segmentos mini o utilitarios, por el contrario, indican que se distraen menos (4%). Esta autoevaluación da una imagen de un conductor siempre atento y poco estresado que puede, por ejemplo, conducir sin grandes problemas vehículos de alquiler.

A pesar de una actitud positiva respecto a la conducción, muchas situaciones que se presentan diariamente en la carretera causan estrés al conductor. Más de la mitad de los españoles considera buscar aparcamiento su actividad de conducción más estresante, seguida por maniobras repentinas de frenado (46%) y conducir despacio en un atasco (44%). Las maniobras de esquiva y conducir con alta densidad de tráfico son actividades que igualmente causan estrés y reducen el placer de conducir a un 42% de los encuestados.

En el estudio también se refleja un alto nivel de conocimiento en las características atribuidas a los sistemas de asistencia, un resultado gratificante. Tras una breve presentación de los sistemas, casi las tres cuartas partes dijo que aumentan la seguridad del vehículo, al tiempo que un 64% manifestó que estos sistemas incrementan el confort y relajan al conductor.

Los sistemas de asistencia al conductor pueden ofrecer mayor confort y seguridad al realizar tareas de conducción sencillas. Más del 40 % de los encuestados está de acuerdo con que estos sistemas pueden tomar el control del vehículo, en casos como la conducción en atascos o en autopistas.

Los conductores que conducen más rápido, en particular, tienen mayor predisposición a que los sistemas les asistan en estas circunstancias, en comparación con aquellos que tienden a conducir más lento. Mientras el 67% de los que conducen rápido está de acuerdo en que la asistencia al conductor aumenta el confort, sólo el 57% de los que conducen despacio lo está.