Las principales marcas fabricantes de automóviles de nuestro país han homologado para sus talleres y concesionarios el Programa de Productividad de Autobrillante, un sistema para el área de pintura que establece un proceso de trabajo único para cada tipo de reparación. Se trata de un protocolo que define los procedimientos, las herramientas y los consumibles (con las cantidades a emplear) que se deben aplicar en cada tarea.

En consecuencia, el primer objetivo del Programa de Productividad de Autobrillante es el incremento de la productividad en el área de pintura del taller mediante su “industrialización”. “Tradicionalmente, la reparación de un golpe de chapa se ha considerado una actividad eminentemente artesanal. El sistema permite establecer un coste fijo para cada reparación, así como el control continuo del proceso productivo en el taller”, aseguran desde la empresa.

En la práctica, el resultado para la empresa es una reducción de sus costes, tanto por el ahorro en consumibles (pintura, anexos, etc.) como por la reducción de tiempos y optimización del trabajo del propio proceso de reparación y en otras áreas de la empresa. Así, mediante su Programa de Productividad, Autobrillante puede facturar por reparación efectuada, no por el producto consumido. Esto abre las puertas a la automatización de la reposición de stocks, del control del coste de anexos, de la gestión de compras o incluso a la facturación de los materiales solo después de su uso, entre otras ventajas para el taller.

Según fuentes de Autobrillante, el Programa de Productividad está homologado por las principales marcas de automóviles en España, pero es válido también para talleres multimarca de cualquier tamaño. Entre otras ventajas, la introducción de consumibles y de la implementación de procesos convierten al taller en una empresa eco-friendly. Por su propia naturaleza, el Programa promueve el ahorro y la optimización de recursos de todo tipo, pero con especial hincapié en los anexos para el repintado que pueden ser altamente contaminantes, tanto en su desecho como en su fabricación.

Además, Autobrillante propone siempre el uso de alternativas compatibles con la economía circular y respetuosas con el medio ambiente. Por ejemplo, la preferencia por productos con una eficiencia superior a la media, el uso de concentrados en lugar de los ya diluidos o de aquellos que incorporan componentes reciclados. En este sentido, la empresa madrileña dispone desde hace décadas de una gama de fundas para asientos y alfombrillas de protección fabricadas con plástico y papel reciclados. Además de ser más sostenibles, estos productos ofrecen la misma calidad de servicio y resistencia que los no reciclados, pero manteniendo un precio similar.

Por otro lado, Autobrillante implementó el pasado mes de abril un protocolo de limpieza y desinfección para vehículos y personal de talleres, una solución completa en cinco pasos que garantiza la seguridad de trabajadores y clientes.