Herman Yee, director global de Tecnología para Cataforesis en Axalta Coating Systems, proporcionó a los representantes de los fabricantes de automóviles la oportunidad de comprender mejor las innovaciones más recientes en la tecnología de cataforesis, durante el 29º Congreso Internacional sobre el Acabado de la Carrocería de Automóviles (Surcar), celebrado el pasado mes de junio en Cannes (Francia). El tema de este año se centró en los cambios tecnológicos actuales y futuros, las tendencias del mercado, las novedades en los avances de Smart Factory/Industry 4.0 y temas estratégicos relacionados con la industria.

En su discurso “Cataforesis: Aportar valor a los fabricantes de vehículos (OEMs) hoy y en el futuro”, Yee explicó a grandes rasgos el ahorro de tiempo que la industria del automóvil puede conseguir con una alta potencia de proyección de la pintura de cataforesis. Una gran potencia de proyección resulta interesante porque puede reducir el consumo de pintura de cataforesis. También presentó un novedoso enfoque patentado por Axalta, relacionado con el control de la reología, para una mejor protección de los bordes. Se ha diseñado para reaccionar a más baja temperatura, y así inhibir el flujo antes del reticulado y evitar que la pintura de cataforesis gotee en los bordes antes de secarse.

“Actualmente, los fabricantes de automóviles de todo el mundo se centran en tres cosas”, resumió el experto. “Primero, la elevada potencia de proyección y el ahorro de costes; en segundo lugar, la calidad y la protección de los bordes contra la corrosión y, finalmente, las pinturas de secado a baja temperatura para los materiales ligeros de la carrocería. A ello se suma la necesidad de cumplir las normativas medioambientales, así como la consolidación y simplificación de los procesos”.

Con más de 1.300 investigadores, científicos e ingenieros en los centros de tecnología y laboratorios que Axalta tiene en todo el mundo, la compañía invirtió más de 180 millones de dólares en 2016 para ampliar sus instalaciones de I D y tecnológicas, desarrollar soluciones en línea con las necesidades del mercado, incluyendo el secado a baja temperatura y la reducción del espesor de la película de pintura, y ofrecer a los clientes asistencia técnica a nivel local.

Dentro de 5-8 años será necesario reducir la temperatura de curado. Según Yee, “mientras una reducción significativa de la temperatura de curado puede tener como resultado un ahorro de costes, el beneficio real para nuestros clientes es que los substratos plásticos de la carrocería del automóvil puedan pasar por el proceso de cataforesis sin que resulten dañados por las altas temperaturas de los hornos actuales”.