El informe '2020 Global Color Popularity' de PPG confirma que, si bien la preferencia por los tonos blancos sigue siendo mayoritaria en todo el mundo, ésta cayó un 1% desde 2019, situándose como la opción para el 34% de los turismos (incluidos monovolúmenes) vendidos en todo el mundo en 2020. Sin embargo, ese liderazgo se ve amenazado en Norteamérica y en Europa, mercados donde el blanco apenas representa el 26% frente a, por ejemplo, el 41% de la región Asia Pacífico. De hecho, en el Viejo Continente, se ha incrementado en un 1% la cuota de los coches grises vendidos, que cerraron 2020 con una presencia del 23% en las nuevas matriculaciones.

El negro se situó como el tercer tono más demandado en Europa con el 18% del total de coches matriculados, si bien cayó un 1% frente a 2019, mientras que el azul cerró el año como el cuarto color preferido para los coches comercializados en Europa. Así, los tonos azules alcanzaron una cuota del 11%, aunque en algunas categorías de turismos este porcentaje fue incluso mayor.

Según el informe de PPG, el azul fue en 2020 el color elegido en el 13% de los nuevos SUV (Sport Utility Vehicle) matriculados en nuestro continente, un porcentaje que se elevó hasta el 16% en el segmento de las berlinas medias. En este último, el azul se situó como la tercera opción para los conductores, sólo superado por el negro metalizado (26%) y el gris (20%), colocándose por delante de blancos sólidos (12%) y blancos perlados (10%), que, no obstante, supondrían el 22% del total si sumamos ambas variantes de blancos.

Siguiendo con el azul, además de en berlinas medias y SUV, este color logró en 2020 un lugar destacado entre los deportivos vendidos en Europa, al alcanzar un 11,5% de cuota, en un segmento en el que se impuso el gris (24%), por delante del negro metálico (21,5%). El negro habría sido el color líder en este segmento sumando el 4% que alcanzaron las unidades con acabados en negro sólido.

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“La pandemia de la Covid-19 ha provocado que los consumidores se concentren en sus deseos y prioridades”, destaca Misty Yeomans, color styling manager de la región Americas de PPG. “El azul es un color optimista y reconfortante que transmite confianza, fiabilidad, seguridad, curación y esperanza. También está asociado a la naturaleza, la limpieza y la tecnología del futuro”. A medida que continúa la tendencia al alza en la preferencia por el azul, Yeomans espera que el color emerja en tonos más vívidos o desaturados, tonos de lujo, de aguas profundas y matices con una ligera influencia turquesa.

Por otro lado, “la irrupción en el mercado de los vehículos eléctricos también impulsará el crecimiento de tonos vibrantes y efectos interesantes, como tonos que cambian de color”, apunta el experto. En este sentido, destaca que el rojo recibirá un nuevo impulso por parte de los nuevos fabricantes de coches eléctricos debido a su naturaleza sobresaliente y su asociación con los coches deportivos. “Año tras año, vemos cómo los rojos de alto cromatismo aumentan en interés”, continúa Yeomans, para añadir que “además de los blancos perlados y metalizados que ya son muy populares, anticipamos una nueva dimensión de los blancos en automoción que crean una sensación cálida y sofisticada, como tonos cremosos marfil o tintes de color hueso y efectos cerámicos”.

Para los próximos años, PPG pronostica que el gris seguirá siendo el color más popular entre los diseñadores de automóviles, impulsados por el resurgimiento del gusto por materiales como el hormigón y la piedra, y por el atractivo continuo de los tonos cerámicos y metálicos. Además, la paleta de grises cambiará hacia tonos más cálidos con influencias marrones, mientras que los grises con inflexión azul conservarán su estilo.

Asimismo, los expertos de PPG indican que la influencia de la naturaleza también será evidente en los tonos plateados que vendrán. Además, los tonos más cálidos y orgánicos reflejarán aún más los gustos actuales de los consumidores, al tiempo que se alinearán con la alta compatibilidad de los tonos muy claros, incluidos los blancos, con las nuevas tecnologías de radar y LiDAR presentes en los vehículos autónomos.