Jaime Gili, artista venezolano que reside en Londres, tiene una pasión por el arte de la pintura abstracta en lugares y objetos inusuales. Para su último proyecto, Nomonochrome, está plasmando su arte en una serie de coches atemporales utilizando los productos de Cromax con los que consigue el acabado impresionante que desea.

 

"Nomonochrome es un proyecto de diez años que realizo al mismo tiempo que mi trabajo de estudio", explica Gili. "Tengo la intención de pintar diez coches diferentes durante este período. Ya he completado un Golf Cabriolet de 1992 y estoy a punto de comenzar un Seat 600 de 1971, un símbolo de la industria automovilística española".

Para hacer sus diseños realidad, Gili trabaja en estrecha colaboración con el taller AMT, ubicado en Manresa (Barcelona). De hecho, guarda una relación con su duelo, Toni Chinchilla, desde hace muchos años.

Recalca, en este sentido, que su taller tiene una excelente reputación por su trabajo en restaurar coches clásicos y realizar reparaciones. "También crea y pinta diseños a medida para los propietarios de vehículos que están buscando algo especial con un acabado de alta calidad. Por lo tanto, Toni era la elección obvia para trabajar conmigo en este proyecto", expone.

Gili crea sus diseños en su ordenador y entrega los planos y medidas exactas a Toni Chinchilla, junto con las referencias del color elegido entre la amplia gama de las alternativas de color de Cromax.

El proceso completo es largo. Chinchilla explica que "como los coches con los que trabajamos son relativamente antiguos, mi equipo y yo comenzamos por desmontarlos para ver si es necesario cambiar alguna pieza".

Entonces seguimos diferentes y complejos pasos, asegurándonos de que somos fieles al diseño, prosigue. "Dependiendo del estado del coche y la complejidad del diseño, todo el proceso puede llevarnos una media de 250 horas de trabajo por vehículo".

Chinchilla asegura que en su carrera profesional ha probado muchas marcas diferentes, "pero Cromax es la que funciona mejor para mí y mi negocio: pongo mucho empeño y orgullo en mi trabajo y siempre me da los resultados que quiero".

Los diseños de Gili están compuestos por colores brillantes y fuertes líneas geométricas. "Por lo tanto, cuando pintamos los diseños de los coches empezamos con los colores más oscuros y vamos pasando a los más claros. El último color que aplicamos es el blanco porque es el color más delicado para trabajar", añade Chinchilla.