En la reparación de la carrocería, aproximadamente el 17% de la factura corresponde a la mano de obra de pintura y el 3% a los anexos, pero en la pintura como tal son los anexos los que determinan los tiempos en cada proceso y para calcular el coste total de mano de obra. Para buscar una mayor rentabilidad del taller, apoyándose en la reducción de costes y en el incremento de la productividad, EMM ha desarrollado junto al distribuidor Autobrillante el “Programa de Productividad”, para el que se han analizado más de cinco millones de reparaciones.

Una vez definido el tiempo medio de la reparación de chapa en un taller, se han seleccionando los anexos necesarios para cada proceso, teniendo en cuenta tanto los objetivos de calidad, como los consumos de materiales y el tiempo, además de la mínima generación de residuos. Según explica Autobrillante, se consigue “un proceso óptimo para facilitar la gestión de los talleres, obteniendo el mejor y más eficiente resultado en un menor tiempo”.

El “Programa de Productividad” facilita a cada taller una guía del “Proceso de Pintado” que aporta una ayuda visual rápida los pintores en su trabajo diario. Autobrillante está implantando el “Programa de Productividad” junto a los principales fabricantes, obteniendo mejoras en aquellos centros en los que está operativo.