El modelo de negocio para talleres de carrocería impulsado por PPG fue protagonista del Congreso de Faconauto celebrado el pasado 20 de mayo en Madrid, en el que un importante número de profesionales del concesionario se dieron cita en la ponencia 'La gestión eficiente del taller de chapa y pintura del siglo XXI', impartida por Ernesto Zapata e Ildefonso Jiménez, Business Development Manager y Responsable de Formación Gerencial de la compañía, respectivamente.

¿Es posible incrementar la capacidad productiva del taller? ¿Podemos reducir la estancia de los vehículos de los clientes? ¿Es posible posicionar a los talleres como auténticas y ejemplares empresas de servicios? o ¿Por qué deberían elegirnos los clientes cuando sufren un siniestro?, fueron algunas de las cuestiones abordadas por los especialistas de PPG para ayudar a los profesionales de la gestión de chapa y pintura en el concesionario a optimizar sus negocios.

"La caída de la siniestralidad, el envejecimiento del parque de automóviles, la presión de las aseguradoras o la aparición de un cliente particular cada vez más informado y exigente obligan a los gestores del taller de chapa y pintura a buscar la máxima eficiencia en todos los aspectos de la gestión del negocio", explicó Zapata.

Seguidamente el dirigente aseguró que "lo que está en juego es ni más ni menos que la rentabilidad del negocio, y para eso hay que ser percibidos por el cliente, particular o no, como la opción más interesante, y contar con unos procesos que efectivamente nos hagan ganar dinero en cada reparación".

En el siglo XX, recordó Ildefonso Jiménez, los talleres estaban orientados a la producción, tenían un gran volumen de trabajo, buscaban la eficiencia, aprovechaban la demanda generada por un mercado en el que cada vez se vendían más vehículos y, en definitiva, el objeto de atención principal del gestor del negocio era reparar.

La rentabilidad en el taller del siglo XXI supone cambiar el foco, debido a que los talleres competitivos hoy en día son empresas de servicios. Se orientan a la gestión empresarial, de los procesos de reparación, de la reducción del tiempo de ciclo, de las horas y días que el vehículo pasa en las instalaciones de la empresa.

En palabras de Jiménez, el objeto de atención principal ya no es la mera reparación, es el cliente. "Hay que conseguir atraer al cliente y fidelizarlo en un entorno complejo y con la demanda de reparaciones a la baja".