Cuando se habla de calidad de una reparación en el taller de carrocería, el profesional que la ejecuta debe tener en cuenta en todo momento cuales son las premisas que le van a permitir llegar a tal fin. En un artículo técnico publicado en el Blog Ruta 401, Loctite muestra los aspectos relativos a la masilla que influyen sobre la calidad final de la reparación, directamente relacionados con la protección de los componentes anexos; preparación adecuada del soporte; elección correcta del tipo de masilla; mezcla y aplicación del producto; y secuencia de lijado seguida.

- Protección de los componentes anexos. Antes de iniciar cualquier actuación sobre la pieza dañada se debe proteger con cinta americana o en su defecto con cinta de carrocero, los componentes o piezas que son susceptibles de ser dañados, lijados o manchados. De esta forma se evitan posibles reclamaciones y pérdidas de dinero por restitución de los elementos afectados.

- Preparación del soporte. Esta operación pasa porque el profesional del taller ejecute las siguientes tareas: correcto conformado de la superficie plástica o metálica para reducir al mínimo posible las irregularidades presentes; degradación de los bordes de pintura del parche; matizado de la zona colindante del parche; ssoplado y desengrasado de la superficie y, si fuese necesario, aplicación de promotores de adherencia.

- Elección del tipo de masilla. Depende fundamentalmente de la naturaleza del material sobre el cual se va a masillar y del conformado que se haya realizado sobre dicho material. Respecto a la naturaleza del material, hay que determinar la adhesión que presenta el material, puesto que existen fondos que no presentan dificultad de adherencia, como son los aceros y los materiales revestidos con pinturas acrílicas, y otros como los plásticos, los aluminios y los aceros galvanizados o zincados que si los presentan. La elección de la masilla también atiende a criterios de capacidad de relleno en aquellos casos justificados en los que el desabollado y el conformado de la superficie no se han podido completar por cuestiones técnicas.

- Mezcla y aplicación del producto. La mezcla de la masilla con el catalizador (peróxido de benzoilo) influye en la calidad de la reparación si se tiene en cuenta que una mezcla poco homogénea va hacer que la masilla no seque de forma uniforme, hecho que puede provocar que algunas partes queden con falta de dureza y sean más sensibles a los granos de lija (se generan rayas más profundas); o que presente manchas rojizas que se pueden traducir en la aparición de sangrados. Respecto a la aplicación de la mezcla, al ejecutarla incorrectamente, la integración e igualación del parche con el resto de la pieza puede verse afectada apareciendo 'a posteriori' aguas o rechupados.

- Secuencia de lijado. Va a permitir que el parche de masilla se vaya lijando con distintos granos sucesivos, con objeto de rebajar la raya generada y permitir que el aparejo sea capaz de taparla. Los aspectos que hay que tener en cuenta para ello son: seguir una secuencia en la que no haya un salto entre granos de más de tres numeraciones, por ejemplo para parches de mayor tamaño: P-80, P-150 y P-220; o para parches de menor tamaño: P-120, P-180 y P-240; y al lijar con cada grano de los escogidos, hay que asegurarse de que éste ha reducido la raya del grano anterior.