Jusacolor, distribuidor de la marca de pintura MaxMeyer en Almería, está a punto de celebrar sus primeros diez años de trayectoria desde que fuera fundada por Juan Sánchez Pérez. Ahora, su hijo y actual gerente, Juán Sánchez Muñoz, se proyecta hacia el futuro avanzando al tiempo que lo hacen las necesidades de sus clientes del taller de chapa y pintura. Para ello, acaba de incorporar a su oferta de servicios la tecnología para la mezcla de pinturas MoonWalk.

“La incorporación de MoonWalk a la oferta de Jusacolor responde a una apuesta constante de la compañía por el servicio a nuestros clientes y su rentabilidad”, explica el gerente de la empresa. “MoonWalk ha venido para revolucionar los procesos de mezcla de pintura ayudando al taller a ahorrar tiempo en esta etapa del proceso de repintado de un automóvil, pero sobre todo, para eliminar los errores en la creación del color, garantizando la máxima precisión y el consumo óptimo de materiales. Ayuda a evitar desperdicios y a racionalizar el consumo de materiales en cada reparación”.

Juan Sanchez de Jusacolor MoonWalk MaxMeyer

Juán Sánchez Muñoz pone como ejemplo el proceso tradicional de mezcla de pintura, manual y más impreciso. “Cualquier distracción o error puede malograr la mezcla resultante produciendo un coste adicional y un consumo de tiempo valioso en el taller. ¿Cuántos trabajos no se han repetido debido a un resultado insatisfactorio al pintar un coche? Ahora, se lo ponemos mucho más fácil al profesional. El pintor, con su espectrofotómetro, escanea directamente el color a reproducir y nos indica el número de paneles a repintar, recibimos el color identificado con la fórmula a reproducir y la cantidad de producto necesario para acometer la reparación. El pedido se pone en cola de producción y el taller, en un tiempo mínimo, recibe el producto listo para aplicar. En tiempo y forma. Perfectamente identificado con su correspondiente etiqueta. Evitando un consumo de tiempo innecesario para los operarios del taller”, explica el gerente.

Se trata, según Juan Sánchez, “de un servicio altamente apreciado por el taller, que ni se pasa de básicos en la formulación ni se ve obligado a reformular o desperdiciar materiales por culpa de cualquier error humano. MoonWalk, en este sentido, no es solo una potente herramienta de fidelización para nuestros clientes. Se trata de un servicio que impacta directamente en su cuenta de resultados”. “Es pura productividad”, añade el responsable, ya que “el taller externaliza el proceso de mezcla de pinturas, elimina errores y desperdicios en la mezcla del color y, por lo tanto, evita las ineficiencias aparejadas: gana tiempo productivo. Al final, no lo olvidemos nunca, el taller por encima de todo, vende horas. Con MoonWalk le ayudamos a poder vender más horas de su trabajo”.

“El color resultante es perfecto en términos de igualación gracias a una máquina con una precisión decimal, evitando repeticiones de trabajos y el consumo innecesario o desecho de materiales”, añade Juan Sánchez. Además, la concepción y disposición de los botes de pintura en MoonWalk, boca abajo y con un sistema específico de succión, garantiza el máximo aprovechamiento de cada envase”.

Por otro lado, la llegada de MoonWalk a Jusacolor permite, además de mejorar su servicio al taller, ofrecer formaciones presenciales en sus instalaciones para que los profesionales descubran cómo eliminar cuellos de botella en la sala de mezclas del taller. Según comenta el gerente, “ver MoonWalk en acción ayuda a comprender sus beneficios y generar más confianza en el taller. Hace sencillo explicar al profesional las pérdidas que supone día a día una gestión ineficiente de la preparación de materiales de pintura y la rápida amortización de la inversión en esta tecnología”.