La silicona de alta temperatura es uno de los elementos que más ha ayudado en los talleres en los últimos años a la hora de realizar trabajos de adhesión y sellado. Desde su Blog Ruta 401, Loctite explica las cuatro claves sobre este elemento fijador que pueden ayudar al profesional a usarlo de forma aún más eficaz.

En primer lugar, la silicona, compuesta principalmente a base de oxígeno y silicio, es elástica y resistente a las altas temperaturas, aunque destaca, sobre todo, por su capacidad selladora. El término “silicona” fue acuñado por el químico Frederick Kipping, uno de los grandes pioneros en el estudio de la composición de las moléculas de silicio. Desde un principio se demostró que la silicona era un elementos capaz de resultar útil en diversos estados, tanto sólido como líquido.

Entre sus características, cabe subrayar su resistencia a temperaturas extremas (de -60° a 250° C), aunque hay formulaciones con resistencias térmicas temporales de hasta unos 275-350° C, como Loctite SI 596, Loctite SI 5990 y Loctite SI 5399. Insípida e inodora, también es resistente a la intemperie, ozono, radiación y humedad; trabaja como un gran aislante eléctrico; y presenta una gran resistencia a la deformación por compresión.