Superados los años menos propicios, especialmente entre 2008 y 2014 cuando el parque fluctuó entre ligeras subidas (pocas matriculaciones y menos vehículos para achatarramiento), si no bajadas (si bien, nada espectaculares), tanto parque como actividad del taller no han hecho otra cosa que crecer, explica CSS en su blog.

Los vehículos asegurados en España ascendían a 1.245.670 unidades a cierre de 2018, cifra que supone un incremento interanual del 2,11%, según los datos del Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA). De este modo, el parque de vehículos a motor que circula por las carreteras españolas se incrementó en 632.524 unidades el año pasado.

A este algo más del 2% hay que añadir una subida del 2,6% registrado de 2016 a 2017, ejercicio que se cerró con 30.613.146 vehículos asegurados más otro incremento del 2,45%, de 2015 a 2016, cuando el parque se situó en 29.838.361 unidades a cierre del año. Es decir, entre diciembre de 2015 y diciembre de 2018, el parque asegurado ha experimentado un crecimiento de más del 7%.

En cuanto a la facturación de los talleres, el sector de la reparación y el mantenimiento de vehículos volvió a crecer en 2015, por vez primera vez desde 2009, según Conepa que cuantifica el aumento de facturación en torno al 3,7% en el acumulado del ejercicio, con un crecimiento algo inferior (del 1,5%) en las reparaciones de carrocería.

Un año después, el sector creció una media del 3%, con un comportamiento similar entre electromécanica y carrocería, mientras que en 2017, pese a que las entradas al taller crecieron el 4,3% en 2017, la facturación de los negocios de reparación apenas aumentó el 2,7%. Ya en 2018, los talleres experimentaron un crecimiento del 2,3% en su cifra de negocio, y del 2,7% en el número de operaciones realizadas, alcanzando unas ventas globales de 12.380 millones de euros, también con evoluciones similares en cuanto a crecimiento y rentabilidad para electromecánica y carrocería.

Estas subidas sumadas (1,5+3+2,7+2,3) dan un incremento acumulado en la facturación de los talleres de chapa y pintura del 9,5% entre 2015 y 2018, dos décimas de lo que aumentó el parque de vehículos asegurado en el mismo periodo. Se debe introducir una variable más: tanto el IPC (+3,9%, según el INE) como la factura del taller (+5,5%) también experimentaron aumentos en ese mismo periodo.

Si bien es cierto que, a mayor parque asegurado, mayor incremento de la cifra de negocio de los talleres, esta correlación no es necesariamente directa, ya que se deben tener en cuanto otras variables como qué tipo de seguros se contratan, qué coberturas tienen,... Con un parque más envejecido, cada vez hay más vehículos que van restando coberturas a sus pólizas y, por ver envejecer a esos vehículos (ya sean turismos o comerciales, de particulares o de empresa), los propietarios son más reacios a pagar reparaciones de carrocería que sí efectuarían con una póliza a todo riesgo. Por eso, es fundamental que el taller sea eficiente en sus procesos para sacar la mayor rentabilidad a cada intervención en el taller.