Ponce Miota cuanta con dos centros de recepción de trabajo en Valencia y un centro de reparación de carrocería en la vecina localidad de Torrent, con 10.000 metros cuadrados y dotado del más moderno equipamiento. Todo ello hace posible que cada semana alrededor de un centenar de vehículos recuperen su estado original gracias a su equipo de 36 profesionales, entre ellos nueve pintores, ocho chapistas y seis montadores.

“Hablar de Ponce Miota es hablar de un centro de reparación con un elevado volumen de trabajo en el que la actividad no se detiene. Por ello, cuando nos planteamos incrementar la agilidad de nuestras operaciones, vimos que MoonWalk nos podría permitir hacerlo automatizando el proceso de mezcla pero sin renunciar a la calidad y a una perfecta igualación de color”, señala José Ponce, gerente de la compañía. “Después de medio año utilizando el sistema automático de mezcla de pintura de Nexa Autocolor, hemos incrementado notablemente la capacidad de nuestro laboratorio de color, agilizando los procesos de mezcla y la rapidez de nuestras operaciones”.

Por su parte, Manuel Ginés, responsable del laboratorio de color de Ponce Miota, valora los efectos que la automatización del proceso de mezcla de materiales ha supuesto en la operativa diaria del taller. “La valoración no puede ser más que positiva. Con un volumen de trabajo como el que tenemos en este taller, y la demanda que genera un número elevado de pintores, la llegada de MoonWalk para mí es comparable a la incorporación de una persona más al laboratorio. Es como si tuviera un ayudante a mi lado, pero fiable: sin margen de errores”.

Además, el ecosistema tecnológico de MoonWalk hace aún más sencilla la creación de color, según Ginés. “Vinculado al software de gestión de color PaintManager, y con ayuda del espectrofotómetro RapidMatch, el proceso de mezcla es fácil e intuitivo. Creamos la orden de reparación, asignando la información necesaria, y procedemos a la identificación del color a crear, bien por código estándar o de variante, o directamente midiendo sobre la carrocería con el espectrofotómetro. Una vez identificado el color, y las áreas a reparar o cantidad necesaria a mezclar, la máquina genera la mezcla automáticamente, avisándonos si para la formulación requerida es necesaria la sustitución de algún básico a lo largo de sus 13 posiciones de carga”.

“El resto del proceso está totalmente automatizado, y dependiendo del color a mezclar, en formulaciones que requieren el uso de 4 ó 5 básicos, por ejemplo, el proceso con MoonWalk resulta mucho más rápido de lo que sería haciéndolo a mano”, explica el responsable.

Ponce Miota MoonWalk Nexa Autocolor 2

De izquierda a derecha, Manuel Ginés, responsable del laboratorio de color, y José Ponce, gerente de Ponce Miota.

Por otro lado, MoonWalk favorece un entorno de trabajo limpio y ordenado, pero también la eliminación de material sobrante y su gestión como residuos, permitiendo aprovechar al máximo la pintura optimizando los costes de materiales para el taller. “MoonWalk nos permite hacer mezclas de pintura muy pequeñas cuando solo tenemos que pintar superficies muy reducidas, como un espejo. Gracias a su báscula de doble dígito es posible. Además, y dependiendo del color a realizar, la máquina nos indica cuál es el mínimo que podemos producir”. Manuel Ginés reconoce que él mismo ha llegado a mezclar apenas 20 ó 25 gramos de pintura para alguna pequeña operación, algo realmente difícil de replicar de forma manual. “Por otra parte, gracias al diseño de los dispensadores y a la posición bocabajo del envase, aprovechamos al máximo la pintura de cada bote”, añade.

En cuanto al aprovisionamiento de materiales de pintura, la integración de MoonWalk en el taller favorece un correcto suministro para que ninguna operación se pueda ver retrasada por falta de material. “Facilita tanto mi trabajo como el de nuestro distribuidor. Tenemos un control permanente del stock y nos permite la generación automática o personalizada de informes en PDF y pedidos para favorecer un adecuado aprovisionamiento. Todo es más rápido. Todo es digital”, concluye Manuel Ginés, quien, pese a que al principio tenía dudas respecto a la inversión, ahora se muestra convencido de que éste es el futuro. “En un taller con tanto volumen de trabajo como el nuestro, MoonWalk nos ha ayudado a duplicar nuestra capacidad en la sala de mezclas y a hacerlo con total confianza en la calidad de los resultados”.