Pulir la pintura de un coche con una lijadora orbital puede ayudar a dejarlo como nuevo, nos cuentan desde el último artículo del Blog Ruta 401, ya que el paso del tiempo, los lavados, las condiciones meteorológicas, la radiación ultravioleta, la contaminación, la lluvia ácida u otros factores van degradando poco a poco la capa más superficial de la pintura.

Este desgaste va a provocar microarañazos circulares, que se suelen conocer como “swirls”, o tela de araña, y la pérdida del brillo propio de la pintura. Esto se puede solucionar a través de un pulido del coche, que también puede ayudar a eliminar arañazos superficiales que no hayan llegado a la capa de imprimación, y para el que se necesitarán herramientas como la lijadora orbital.

La mayoría de las lijadoras orbitales son máquinas adaptadas de las lijadoras de madera. También conocidas como excéntricas o roto-orbitales, estas máquinas producen en su plato un movimiento excéntrico que permite lijar, pulir o dejar como nueva la pintura de un coche. El movimiento roto-orbital consiste en una rotación muy lenta y en un movimiento orbital que hace fricción con la superficie a tratar permitiendo el pulido.

El movimiento del plato se parece mucho al movimiento de aplicación circular de producto a mano, pero como la máquina produce velocidades de órbita muy superiores a las de la mano, consigue hacer el trabajo en mucho menos tiempo.