Desde el mes de mayo, la actividad de los proveedores de automoción instalados en España se ha ido recuperando de forma gradual y escalonada, gracias a su alto grado de flexibilidad y diversificación geográfica. Según los datos recabados por la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto), entre sus empresas asociados, el nivel de actividad prevista para septiembre es superior al 80% para 7 de cada 10 empresas respecto a lo presupuestado. El 20% espera tener una actividad de entre el 60% y el 80%. En el último trimestre del año, se prevé que la actividad se incrementará ligeramente y será superior al 80% para más del 75% de las empresas.

La facturación durante el primer semestre del año fue entre un 20 y 30% inferior al presupuesto para casi la mitad de las empresas de componentes (44%). Respecto al empleo, el 88% de las empresas presentaron un ERTE, y, de ellas, 4 de cada 10 tienen previsto mantenerlo, con carácter total o parcial. El 55% de las empresas tienen previsto mantener entre el 10 y el 30% de la plantilla, mientras que el 22% tendrían a más del 50% en esta situación. En cuanto al teletrabajo, más del 50% de las empresas tienen menos del 10% de la plantilla en teletrabajo y un 25% tienen entre el 10 y el 20% de sus trabajadores trabajando en remoto.

Por último, en cuanto al cierre del año, se prevé un descenso respecto a la facturación anual, donde el 78% de las empresas prevén que el cierre del año 2020 sea entre el 10 y el 30% menor de lo fijado en presupuesto.

El director general de Sernauto, José Portilla, señala que “tras una escalonada reactivación de la fabricación después de la parada total de nuestras factorías, las cifras acumuladas y las previsiones para el año siguen siendo preocupantes. Ello nos exige, si cabe, mayor esfuerzo y acción por parte de todos: empresas, sindicatos, empleados y administraciones públicas. Resulta imprescindible la puesta en marcha de la Mesa de Automoción para avanzar en la ejecución de las diferentes medidas contempladas en el Plan de impulso de la cadena de valor de la industria de automoción, de manera que se pueda acelerar la recuperación de este sector tan relevante para la economía y sociedad española”.