Las altas temperaturas pueden generar agotamiento, náuseas y deshidratación, o incrementar el riesgo de sufrir calambres, entre otros, pero también afecta a la conducción, principalmente a los reflejos y a la sensación de fatiga. Y es que las altas temperaturas pueden generar cansancio y somnolencia, y alargar el tiempo de reacción del conductor ante determinados estímulos.

Tal y como apunta Acierto.com, conducir con exceso de calor puede incrementar más de un 20% el riesgo de accidente. Conducir a 35º C puede provocar que el conductor deje de percibir el 20% de las señales de tráfico e incremente sus errores más de un 30%. Nuestra visión también empeora e incluso pueden aparecer ciertos efectos o reflejos fruto del aire caliente.

Más allá del conductor, el calor también tiene consecuencias sobre el propio vehículo. Según los datos que maneja el comparador, la ola de calor provocó un incremento del 16% del número de averías en carreteras españolas. Y es que las altas temperaturas pueden incrementar el deterioro de determinadas piezas. Entre otros, generan una serie de reacciones químicas en las baterías, sobre todo en aquellas que tienen más de cuatro años.

El motor también se ve afectado: el sistema de refrigeración tendrá que hacer un esfuerzo mayor para alcanzar la temperatura óptima para su funcionamiento. Además, los manguitos pueden acabar resecándose y partiéndose, pero también habrá que adaptar la presión de los neumáticos: una rueda con baja presión tiende a sobrecalentarse y a desgastarse antes, mientras que el exceso de presión reduce el agarre.

Reducir el riesgo es posible, según el comparador, pasando las revisiones estipuladas por el fabricante y poniendo a punto el coche antes de emprender un viaje largo (o cuando ha estado una larga temporada parado, como en el caso del confinamiento). La revisión del aire acondicionado será clave para combatir el calor: los expertos recomiendan sustituir los filtros cada 15.000 kilómetros.

Sin embargo, todavía son muchos los conductores que obvian las revisiones obligatorias de su vehículo y que incluso ignoran cuándo deben pasarlas. En concreto, casi el 20% no sabe cuándo le toca la revisión y hasta uno de cada tres admite no pasar las estipuladas por el fabricante. Acierto.com hace hincapié, además, en que las imprudencias se encuentran detrás del 80% de los accidentes de tráfico, así como la edad media de los vehículos españoles, que roza los 13 años.

Evitar las comidas copiosas y el alcohol antes de coger el coche será otro imprescindible para alejarse de los percances, así como vestir prendas ligeras, usar gafas de sol antireflejantes, hidratarse correctamente y mantener la temperatura del interior entre 19 y 24 grados. También es conveniente no salir durante las horas de calor, hacer paradas frecuentes si el trayecto es largo, bajar las ventanillas antes de emprender la marcha y enchufar el aire acondicionado.