Cerca de 135.000 vehículos asegurados fueron víctimas el año pasado de un robo en España, ya fuera de la sustracción del vehículo en sí, de alguna de sus piezas o de objetos que se encontraran en su interior. Esta cifra es una de las informaciones que aparecen en el estudio “Los percances de robos en los automóviles en 2018” elaborado por Estamos Seguros, la iniciativa a través de la cual Unespa divulga la función social del seguro. En todos estos casos, los conductores fueron compensados por su aseguradora.

El informe deja patente cómo la cobertura frente a robo es típica de los turismos. Un 63% del parque móvil nacional está protegido frente a esta eventualidad (19,7 millones de vehículos), pero la realidad es que prácticamente todos estos son turismos (92,1%). Un análisis por territorios muestra que las provincias donde la gente se protege con más frecuencia son Madrid, Vizcaya, Guadalajara, Álava y La Coruña. En todas estas provincias, entre siete y ocho de cada diez vehículos cuentan con esta cobertura.

Por norma general, unos seis o siete conductores de cada diez suelen proteger sus vehículos frente a una sustracción, pero esta proporción cambia con la edad. Los conductores de menos de 40 años son los más propensos a cubrir su vehículo frente al robo, mientras que los que superan los 65 años son los que menos lo hacen. Probablemente, según el estudio, “porque los primeros son más propensos a conducir coches nuevos y los segundos llevan vehículos más viejos y se limitan a contratar las protecciones más básicas”.

Los robos de vehículos asegurados siguen una senda descendente los últimos años. Si en 2010 se producían en torno a 227.000 percances, en 2018 esta cifra se situaba en los 135.000. La inmensa mayoría de los robos sobre vehículos asegurados afecta a turismos (88%), seguido de las furgonetas (9,3%).

Una comparativa entre los municipios de más 75.000 habitantes de España, identifica que las ciudades más problemáticas desde la óptica de los robos son Melilla, Sevilla, Dos Hermanas (Sevilla), Parla (Madrid) y Fuenlabrada (Madrid), localidades donde es entre dos y tres veces más probable sufrir un robo del vehículo que en el resto de grandes poblaciones del país. Un análisis por provincias evidencia que se trata de un fenómeno propio de provincias que albergan grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla…) o zonas de sol y playa, como el litoral mediterráneo y los dos archipiélagos.

Los datos recabados por Estamos Seguros, gracias a Tirea y Centro Zaragoza, muestran cómo el percance de robo afecta principalmente a vehículos de más de diez años. “Los rankings están liderados siempre por los vehículos más populares en el país, sobre todo, por los superventas de la década pasada. Tras años de rodar de un lado para otro, estos vehículos se deterioran o averían y eso genera una demanda de piezas de repuesto”.

En términos absolutos, los modelos que más percances de robo sufrieron en 2018 fueron el SEAT Ibiza, el SEAT León, el Volkswagen Golf, el BMW Serie 3 y el Citroën Xsara. En términos relativos -si se compara el número de robos padecidos con la cantidad de unidades en circulación de un modelo específico- la lista la encabezan el Citroën C5, el Peugeot 406, el Citroën Saxo, el BMW Serie 3 y el Peugeot 206.

En cuanto a los coches de más de diez años que sufrieron más robos en términos absolutos fueron el SEAT León (modelos 2003 y 2004), el SEAT Ibiza (modelo 2005) y el Citroën Xsara (modelos 2002 y 2003). En ediciones anteriores de este estudio de Estamos Seguros, el Xsara se encontraba entre los tres más robados en España, pero la progresiva jubilación de este popular modelo por parte de sus propietarios le lleva a abandonar el podio este año. Un análisis de los robos de coches de más de una década en términos relativos identifica como modelos de referencia al Citroën C5 (modelos de 2003, 2002 y 2001), así como al BMW X5 (modelo 2006) y al SEAT León (modelo de 2003).