Una muestra representativa de la población compuesta por 1.000 ciudadanos ha sido encuestada por Kapsch TrafficCom, instituto de investigación de mercado en España, reflejando que el 82% de los ciudadanos españoles están preocupados por el impacto medioambiental negativo que podría tener la vuelta de los atascos después de la crisis del coronavirus.

Según los resultados del "Índice Kapsch TrafficCom", el 71% está dispuesto a utilizar navegadores a la hora de elegir su ruta para combatir estos atascos de tráfico. Cuando se selecciona una ruta, las consideraciones medioambientales sólo son prioritarias para el 50% de los conductores, aunque la mayoría de los encuestados prefiere una ruta que garantice un menor tiempo en los desplazamientos.

El uso inteligente de los dispositivos de navegación ofrece oportunidades para reducir la congestión de las carreteras y los atascos de tráfico. A su vez, esta tecnología podría ayudar a alcanzar otros objetivos deseables. Por ejemplo, los dispositivos de navegación podrían tener en cuenta en sus recomendaciones de ruta los impactos medioambientales, como las emisiones de CO2. Sin embargo, los resultados de la encuesta muestran que esto requeriría un cambio en el pensamiento general de la población: en la actualidad, la mayoría de los conductores en España considera que el tiempo de desplazamiento más corto (59%), el tiempo de desplazamiento más recomendado (58%) o la distancia más corta (55%) son "importantes" o "muy importantes" a la hora de seleccionar una ruta. Sólo uno de cada dos encuestados considera que las rutas con menor impacto medioambiental son "importantes" o "muy importantes".

"Los navegadores inteligentes son una tecnología clave fundamental para reducir los atascos y la contaminación de las carreteras", asegura Javier Aguirre, presidente de Kapsch TrafficCom para España y Portugal. “El deseo de los conductores de utilizar los instrumentos de navegación para acortar el tiempo de viaje debería ser tenido en cuenta por los planificadores públicos. El objetivo es ofrecer soluciones de gestión del tráfico digital que tengan en cuenta importantes objetivos sociales. La protección del medio ambiente es uno de estos objetivos importantes, que mejorará nuestra vida cotidiana".

Por ejemplo, los sistemas de control semafórico, que se adaptan automáticamente a la situación actual del tráfico, ya han demostrado su eficacia. Estos sistemas de control de señales se han instalado en Madrid, donde se han reducido los atascos de tráfico en un 20%. El volumen de los atascos se reducirá aún más si los datos de los automóviles se vinculan a la red de control de tráfico. Al mismo tiempo, las emisiones de CO2 disminuirán y el flujo de tráfico podrá distribuirse de forma más uniforme en la red de carreteras a través de las recomendaciones de ruta.