Es el primer mes de diciembre en el que caen las ventas desde 2012. Se encadenan así cuatro meses de reducción de las comercializaciones, fenómeno que tampoco se produce desde hace seis años. Superadas ya las distorsiones de mercado que provocó la entrada en vigor de la nueva normativa de medición de emisiones WLTP, solo cabe achacar la caída de las matriculaciones a una debilidad real de la demanda, que se ve más claramente en el canal de particulares. Las incertidumbres en el mercado están retrasando las decisiones de compra.

Así, solo el canal de particulares experimenta un descenso de las entregas, con un 11,2% de menores ventas en diciembre y 53.841 unidades. En el conjunto del año, mantienen el crecimiento en positivo con un 3,7% de subida, con 663.010 vehículos entregados. Las empresas cierran el conjunto del año con un 13,6% de incremento, hasta las 420.651 unidades, y los alquiladores, con un 5,7%, con 237.777 en el acumulado del año 2018.

En diciembre, se han matriculado 17.817 vehículos comerciales ligeros. Esta cifra supone una subida de las comercializaciones del 9,9% en comparación con el mismo mes del pasado año. En 2018, las ventas de vehículos comerciales ligeros crecieron un 7,7%, hasta las 214.207 unidades. El canal de empresas aumentó su peso en el mercado total en el mes de diciembre, recogiendo el 55,5% de todas las entregas, hasta las 10.475 unidades, acumulando un crecimiento del 16,5% en

Las matriculaciones de vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses alcanzaron en el mes de diciembre las 1.778 unidades, lo que supone una bajada del 17,3% respecto al mismo mes de 2017. Entre enero y diciembre, este tipo de vehículos han alcanzado las 27.851 unidades registradas, lo que se traduce en una caída de las comercializaciones del 2,2% en comparación con el año anterior. Las ventas de vehículos industriales, sobre todo en el caso de las cabezas tractoras, se están viendo muy afectadas por los cambios en las políticas de los fabricantes, que están apostando por impulsar el mercado de segunda mano de vehículos de menos de cinco años. Por otro lado, el parque de autobuses español registra una media de edad muy elevada mientras que las ventas de vehículos nuevos caen. Es necesario impulsar la renovación de estos vehículos.

Noemi Navas, directora de Comunicación de Anfac, explicó que “la caída de las matriculaciones de diciembre, tan excepcional para un cierre de año, solo puede explicarse bajo la óptica de la debilidad de la demanda, máxime si se tiene en cuenta la caída en el canal de particulares. No puede achacarse ya a las distorsiones de mercado provocadas por el WLTP, que ya están más que compensadas. El consumidor tiene ante sí un panorama de mucha incertidumbre de cara a afrontar la adquisición de un vehículo, debido a las distintas declaraciones realizadas en los últimos meses. Las noticias sobre un menor crecimiento económico tampoco fomentan la intención de compra. Es el momento de explicar con claridad que la renovación del parque automovilístico con vehículos cero y bajas emisiones es positiva para la descarbonización y la mejora de la calidad del aire. Hay que seguir trabajando para traer la mejor tecnología a las carreteras españolas”.

Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto, afirmó que “en líneas generales se puede hablar de un año correcto para el mercado de la automoción nacional. Un crecimiento cercano al 7% no es un mal dato. Sin embargo, el ejercicio se ha estropeado en el último cuatrimestre, por dos causas. En primer lugar, debido a la entrada en vigor del protocolo de emisiones WLTP, que adelantó ventas en verano y que desabasteció a algunas redes de coches homologados con el nuevo protocolo. En segundo lugar, y más importante, por el clima negativo que rodea actualmente a la automoción, lo que ha retraído ventas. Ahora, el mal dato de diciembre viene a confirmar el retroceso en las matriculaciones, que no se explica ya sólo por circunstancias sectoriales, sino que hay que tener en cuenta la bajada en la confianza de los consumidores, la posibilidad de una desaceleración económica o la evolución del contexto político. Esto nos deja ante un año 2019 teñido de incertidumbre, que se verá también influenciado por posibles cambios normativos o de fiscalidad que afecten al sector. De esta manera, sólo podemos que el mercado siga esta tendencia negativa en el arranque del presente ejercicio”.

Alberto Tapia, director de comunicación de Ganvam, afirmó que “aunque diciembre ha supuesto el cuarto mes consecutivo en caída de matriculaciones de turismos, mostrando un comportamiento peor de lo esperado, el balance de 2018 presenta una tendencia positiva en todos los canales de venta impulsado especialmente por el canal de vehículos de empresa. A pesar de todo, el mercado en su conjunto ha cerrado con un resultado dentro del margen esperado, debido a que el canal empresa ha absorbido parte del mercado que el canal particular no ha conseguido. No obstante, los condicionantes que han rodeado al vehículo nuevo en el último cuatrimestre del año han distorsionado la tendencia real del mercado en este periodo, con un ritmo de crecimiento flojo en el canal particular que se ha quedado en poco más de la mitad del total de las matriculaciones. Todas las incertidumbres generadas a final de año que no han permitido evolucionar al mercado de forma natural, deben resolverse marcando objetivos claros y estableciendo premisas concretas para cumplir con el marco definido. Con relación al mercado de industriales, el cierre de año nos deja un resultado positivo gracias al empuje de los vehículos comerciales ligeros, que han aportado el crecimiento notable del conjunto de este mercado”.