Las operaciones realizadas en los talleres de reparación y mantenimiento de vehículos españoles crecieron un 2,4% de media durante el periodo enero-junio de este año, una décima menos que la reportada por Conepa hace ahora un año (+2,5% en 2018) en la comparativa con el primer semestre de 2017.

Una vez más, la facturación del sector no evoluciona tan positivamente como su actividad, con un aumento del 2% y una cifra total de ventas algo superior a los 6.350 millones de euros, según estimaciones de la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción.

“El análisis de los datos ratifica un dato preocupante”, ya puesto de manifiesto por Conepa en 2018, como es que crecen sensiblemente más las operaciones causadas por averías que las consideradas como de mantenimiento periódico o preventivo. Esto pone de manifiesto, según la entidad, “la mala salud del parque español y la necesidad de seguir incidiendo en campañas que estimulen el cuidado responsable de los automóviles”.

Por especialidades, el comportamiento de la electromecánica es ligeramente mejor que el de la carrocería, “lastrada por las presiones de las compañías de seguros para reducir sus costes y compensar así la bajada de las primas medias como consecuencia de la intensa guerra de precios en el sector asegurador”, destacan desde la Federación Española.

La ocupación laboral global manifiesta un pequeño crecimiento, que no alcanza el 1%. Los datos de Conepa indican que “algo más de 151.000 personas trabajan en un sector donde el desempleo es prácticamente inexistente y donde la falta de profesionales cualificados está produciendo un crecimiento de los salarios por encima de la media, un motivo de preocupación para los empresarios de un sector que ve reducida su rentabilidad año a año”.

Por otro lado, las preocupaciones de los talleres sobre su futuro crecen, añaden desde la Federación. “Además de las necesarias e importantes inversiones que han de afrontar en equipamiento y formación, y la incertidumbre sobre los tiempos en los que se van a producir los cambios tecnológicos y sociales en el automóvil, los empresarios del sector se quejan de las numerosas obligaciones que tienen que cumplir en su día a día y califican de insoportables las continuas campañas de inspección que están recibiendo por parte de las Administraciones competentes (Hacienda, Consumo, Trabajo)”.

Sin embargo, las citadas Administraciones no ofrecen respuestas ante la reivindicación de los talleres de, añade Conepa, “un mejor control sobre la actividad ilegal y de una mayor sensibilidad hacia los problemas de las micropymes, que, mayoritariamente, componen el sector”.