La prima media de un seguro a todo riesgo es de 1.158,7 euros al año, mientras que para uno con franquicia el coste medio se sitúa en 553,8 euros, 604,9 euros más (+109%). Según explica Rastreator.com, teniendo en cuenta que el coste medio de una franquicia es de 353,72 euros, un conductor con un todo riesgo sin franquicia tendría que sufrir 1,71 siniestros con culpa al año para amortizar la diferencia de precio entre ambas modalidades.

Sin embargo, desde el comparador señalan que por cada vehículo se registran de media 0,36 siniestros al año, por lo que de la diferencia de precio que existe entre ambos tipos de seguros (604,9 euros) tan sólo se amortizan 127 euros, lo que supone una “pérdida” de 477,55 euros al año por asegurado.

“Un conductor con una póliza a todo riesgo paga de media 604,90 euros más al año que uno que cuente con franquicia. Teniendo en cuenta el número de siniestros por asegurado y año, más del 73% de esta diferencia económica es dinero que el cliente no amortiza. En el caso de los buenos conductores, contratar el seguro a todo riesgo con franquicia haría que el cliente únicamente tuviera que pagar más en caso de siniestro, lo que se podría traducir en un ahorro anual considerable”, indica Itzal Arbide, directora de Aseguradoras de Rastreator.com.

Además, según los datos aportados por los usuarios de Rastreator.com, el 79% de los conductores no ha dado ningún parte en los últimos dos años. Esto supone que todos aquellos conductores que tenían contratado un seguro a todo riesgo habrían podido ahorrar un total de 1.209,80 euros en este periodo si hubieran tenido contratado un seguro a todo riesgo con franquicia.