La velocidad de circulación es un elemento clave en la frenada. A mayor velocidad, más metros se recorrerá durante el segundo que se tarda, como media, en reaccionar y mayor distancia necesitará el conductor para detener totalmente el vehículo, explica la DGT en su revista.

Además, si elementos como frenos, amortiguadores o neumáticos están desgastados, también serán más los metros necesarios para detener el automóvil.

Por ejemplo, la marca Kumho Tyre calcula que a partir de 3 mm de profundidad del dibujo del neumático, éste pierde prestaciones. Así, si con 3 mm de dibujo -el límite legal mínimo es de 1,6 mm- se frena en 60 metros, con solo 2 mm, la distancia se alarga hasta 70 metros y con solo 1 mm, hasta 90 metros.

El reportaje completo de la DGT se puede consultar en la revista interactiva.