Peligro e inseguridad es la sensación que tiene un 82% de conductores y peatones con respecto a la circulación de segways, patinetes eléctricos y hoverboards, vehículos de movilidad personal (VMP) con los que un 17% reconoce haber sufrido algún percance en el último año (en el 68% de los casos no produjo heridos), motivo por el que el 92% considera necesario que se regule su utilización lo antes posible.

Así lo confirma el informe Nuevos sistemas de movilidad personal en ciudad y sus problemas asociados a la seguridad vial, elaborado por Fundación Mapfre, en colaboración con la Asociación Española de la Carretera, que por primera vez analiza la opinión y percepción sobre la existencia de este tipo de vehículos entre más de 500 conductores, peatones y usuarios de VMP, así como el marco legal existente, las últimas cifras de siniestralidad (300 incidentes, cinco víctimas mortales -Badajoz, Barcelona, Asturias, Gerona y Córdoba- y numerosos heridos en 2018) y los problemas más habituales de convivencia que están surgiendo en muchas ciudades.

En este sentido, el informe pone de manifiesto la opinión extendida de que actualmente los vehículos de movilidad personal “no están exentos de riesgo”, que es necesario regular su uso y que existe un “desconocimiento general” sobre las normas de circulación y pautas de protección, autoprotección y seguridad. De hecho, el 65% de conductores de vehículos a motor y peatones y el 49% de usuarios de VMP no conocen si existe o no normativa sobre el uso adecuado de estos vehículos. Además, el 40% de las personas que utiliza este medio de transporte, eléctrico y de pequeño tamaño, considera que puede circular por cualquier lugar.

Dentro de las recomendaciones, el estudio hace hincapié en la necesidad de este tipo de vehículos, que cada vez son más frecuentes, no pueda utilizarse en carreteras y no se aparquen en las aceras de modo indiscriminado. La utilización del casco es un elemento altamente recomendable siempre que la movilidad se realice con ayuda de medios mecánicos, así como de elementos de protección y de alta visibilidad, que también pueden ayudar a proteger a los usuarios de VMP, quienes en la mayoría de las ocasiones (65%) no utilizan ningún sistema de protección, incluido el casco.

El informe plantea que los vehículos de movilidad urbana personal sólo se desplacen por calles o zonas con tráfico calmado (calles con límites 30 km/h), o por carriles bici separados del resto de vehículos a motor o por zonas especialmente habilitadas para ellos. Recoge, igualmente, la necesidad de simplificar la normativa en todas las ciudades para que sea lo más homogénea posible, evite contradicciones y fomente el uso seguro de los nuevos sistemas de movilidad por parte de residentes y no residentes.