Agosto ha registrado una caída de matriculaciones de turismos y todoterrenos del 10,1%, hasta las 66.925 unidades. El mes, que había comenzado con un ritmo positivo, vio reducirse sus ventas progresivamente en los últimos días y no ha permitido consolidar los buenos datos de recuperación del pasado julio, según recoge el balance de ANFAC, Faconauto y Ganvam.

Además de las habituales menores ventas en agosto por el periodo vacacional, este año atípico se ve influido también por la incertidumbre ante la evolución sanitaria y económica de la pandemia del coronavirus, afirman las asociaciones. En el acumulado del año, se han comercializado 524.706 unidades, un 40,6% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Por su parte, las emisiones medias de CO2 de los turismos vendidos el pasado mes se quedan en 111,5 gramos de CO2 por kilómetro, 10 gramos menos que la media de emisiones de los vehículos nuevos comercializados en agosto de 2019.

El único canal que consigue crecimiento en agosto es el de alquiladores, con un 21,5% de incremento de las ventas y 5.031 unidades. El canal de particulares vuelve a caer, si bien menos que el conjunto del mercado, un 9,5%, y registra unas comercializaciones acumuladas de 262.249 unidades, con una caída del 33,6%. Por su parte, el de empresas reduce sus compras un 15,5%.

En cuanto a los vehículos comerciales ligeros, se han matriculado 11.633 unidades en agosto, un 24,4% menos que en el mismo mes del año pasado, lo que supone un descenso del 37,1% en el acumulado del año, con 95.111 unidades. Ningún canal consigue superar las ventas registradas en el mismo mes del año pasado, aunque la tasa de reducción más alta la registran las empresas, con una caída del 33,8%.

Respecto a las matriculaciones de vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses, éstas disminuyeron un 7% durante agosto, con 1.217 unidades entregadas, y acumulan una caída del 32,2% en los primeros ocho meses, con 12.112 vehículos matriculados. Los vehículos industriales han reducido sus entregas un 2,1% durante este último mes, con 1.118 unidades vendidas, mientras que los autobuses, autocares y microbuses han desplomado sus ventas en un 40,4%, con 99 unidades entregadas.

En palabras de Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, “la debilidad del mercado en agosto puede responder a que el periodo vacacional siempre es menos dinámico en ventas. Además, la demanda embolsada de los meses del confinamiento se va agotando y los consumidores están expectantes ante la evolución de la pandemia del Covid-19 de cara al otoño. Para determinar si la tendencia se consolida al alza, como en julio, o a la baja habrá que esperar al cierre del mes de septiembre porque el Plan Renove todavía tiene muchos recursos disponibles y fondos suficientes para tirar de la demanda hasta final de año”.

Según Raúl Morales, director de Comunicación de Faconauto, “pese a la negativa evolución de sanitaria de la pandemia y a su fuerte impacto en la actividad económica, las matriculaciones del mes de agosto confirman que el sector evoluciona más favorablemente de lo esperado, habiendo conseguido recuperar, prácticamente, las mismas ventas que registraba el año pasado. El tráfico de exposición ha sido bueno, con clientes, en su mayoría, de cita previa y atraídos por la oportunidad que supone el Plan Renove y el atractivo esfuerzo promocional que están haciendo marcas y concesionarios. De esta manera, se puede decir que hoy la automoción está en disposición de producir un efecto 'palanca' en el resto de los sectores productivos y en el empleo, siempre y cuando, de cara al último cuatrimestre del año, se sigan poniendo en marcha políticas destinadas a recuperar la actividad económica y la dinamización del consumo”.

Para Tania Puche, directora de Comunicación de Ganvam, “en términos generales, agosto suele ser un mes flojo para las matriculaciones porque las compras se adelantan para rodar el coche en el viaje de vacaciones. Este año es especialmente atípico porque se suma, además, que los rebrotes del coronavirus socavan la confianza de empresas y consumidores por el temor a nuevas restricciones, lo que afecta a la demanda. Por eso, es tan importante fortalecer esa confianza. Aclarar qué ocurrirá con la prolongación de los ERTE, que finaliza el próximo día 30, o alcanzar un acuerdo sobre los Presupuestos para 2021 serían buenas vías para reforzarla y crear un escenario de mayor certidumbre económica que contribuya a dinamizar el gasto”.