La aplicación en España de la nueva normativa de medición de emisiones WLTP no tendrá un impacto real en el bolsillo de los conductores, pues tan solo aumentará en una media de cinco euros la letra mensual del coche, según datos de Sumauto.

Para llegar a esta conclusión, el especialista en portales verticales de automoción ha analizado los datos de diciembre y enero de la oferta disponible en el mercado de vehículos nuevos, tomando como ejemplo dos superventas: el Ford Puma y el Jeep Renegade, ambos SUV compactos. Tanto en uno como en otro, las marcas han mantenido las condiciones y las cuotas financieras, por lo que la subida derivada de la aplicación de la WLTP estaría entre cinco y siete euros mensuales.

“Si bien ANFAC estima que la subida del Impuesto de Matriculación para adaptarlo a la normativa de emisiones supondrá desde este mismo mes un encarecimiento del 5% del precio de venta de la mitad de la oferta actual, lo cierto es que éste se diluye en la cuota financiada”, aseguran desde Sumauto, teniendo en cuenta que en España se financian ocho de cada diez operaciones de compra (frente a las seis de cada diez en Europa), en periodos normalmente de cuatro o cinco años.

Por ello, desde Sumauto se remarca que el factor clave para un conductor a la hora de adquirir un vehículo nuevo no es tanto su precio final sino la capacidad de acceder económicamente a él, es decir, qué parte de su renta mensual debe dedicar a financiarlo. En este sentido, recuerda que el precio medio de un vehículo nuevo en 2020 ascendió a algo más de 19.000 euros, según la Agencia Tributaria, frente a los 16.700 euros de 2016, lo que supone un 14% más. Ese crecimiento supera la subida salarial en España de estos últimos años, que entre 2016 y 2018 (último dato disponible de la Encuesta de Estructura Salarial del INE) fue del 3,7%.

Sin embargo, las operaciones financieras sobre automóviles siguen creciendo ya que, según los últimos datos disponibles de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), su importe total se sitúa en 20.618 millones de euros, con un incremento interanual de más del 22%.

En opinión de los responsables de Sumauto, “el Impuesto de Matriculación, que es un tributo totalmente anacrónico, debería suprimirse pero la normativa de emisiones no debería disuadir al consumidor de llevar adelante su compra, porque la subida real es asumible para el bolsillo. No por pagar al mes 140 euros en vez de 135 puedes dejar de comprar un vehículo”.