Las operaciones con vehículos de segunda mano cerraron 2019 con una leve subida del 0,9%, hasta las 2.236.406 unidades, lo que supone que por cada nuevo se comercializan 1,7 usados, según datos de Ideauto para Ganvam.

Son los modelos de entre tres y cinco años -procedentes de flotas de renting en su mayoría- los artífices de que el mercado de ocasión haya terminado el ejercicio con una subida del 15,6% a cierre de año. Por su parte, los vehículos de entre uno y tres años cerraron 2019 con una subida del 7,3%, mientras que los usados de más de 15 años, que crecieron un 5,3% en 2019, concentraron el 31,3% de las operaciones (699.775 unidades).

Para la patronal de la distribución, las cifras ponen de manifiesto que existe la necesidad de poner en marcha planes de incentivo al achatarramiento que retiren de la circulación los vehículos más antiguos para evitar que vuelvan a entrar en el circuito de segunda mano. Según la directora general de Ganvam, Ana Sánchez, “estos planes deben contemplar incentivos al cambio de coche tanto de nuevos como seminuevos que, cumpliendo con toda la normativa anticontaminación, están actuando como palanca para renovar el parque. No hay más que ver las cifras”

Por tipo de combustible, los datos de Ganvam muestran que mientras el mercado de nuevos ha dado un vuelco, el de usados continúa “dieselizado”. Aunque las ventas de usados diésel cayeron un 2,5% en 2019, siguen representando más de seis de cada diez operaciones. Los de gasolina acabaron el año con una subida del 5,6% con más de 821.000 unidades vendidas, un 36,7% del mercado.

Por su parte, los eléctricos, aunque apenas suponen el 0,1% del mercado, ya van haciendo su aparición en el mercado de usados como consecuencia, principalmente, de la renovación de las flotas de carsharing. Así, registraron en 2019 un total de 2.775 operaciones, lo que supone un aumento del 92,3%.

Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha es en la que más crecieron las ventas de usados en 2019, con una subida del 5,6%, seguida de Comunidad Valenciana (+3,4%), Murcia (+3,1%), Navarra (+3,1%) y Extremadura (+3,0%). Tras ellas, se situaron Cantabria (+2,6%), La Rioja (+1,6%), Andalucía (+0,9%), Castilla y León (+0,8%), Galicia (+0,7%), Cataluña (+0,6%), País Vasco (+0,5%) y Asturias (+0,2%). La Comunidad de Madrid (-1,7%), Canarias (-1,2%), Baleares (-1,1%) y Aragón (-0,3%) marcaron signo negativo en 2019.