Las nuevas tecnologías utilizadas en los motores, así como los nuevos sistemas de apriete por ángulo hacen que sea esencial sustituir los tornillos cada vez que se reemplaza la junta de culata. Ajusa presentó en 1993 la línea de producto de tornillos como un complemento a la producción de juntas de culata. Al igual que en su gama de juntas, la empresa ofrece una cobertura completa de tornillos para todos los motores que requieren apriete angular y, en la actualidad, dispone de más de 400 referencias de juegos de tornillos.

La estructura del tornillo de culata en general, al igual que la mayoría de los tornillos convencionales, está compuesto de dos partes bien diferenciadas: la cabeza y el vástago. A lo largo de los años el tornillo de culata ha ido cambiando tanto en diseño como en propiedades, para poder adaptarse a las necesidades, cada vez más exigentes, de los motores de hoy en día.

Según recoge el blog de Ajusa, la función principal del tornillo de culata es aplicar la fuerza de cierre de forma uniforme entre las distintas partes del motor implicadas, por lo general bloque y culata. El tornillo asegura la correcta estanqueidad de líquidos y gases en la junta de culata, que tiene que soportar las variaciones térmicas, vibraciones y cambios de posición que se producen en el motor durante su funcionamiento.

Los tornillos de culata requieren siempre un apriete angular, es decir, por kilos y por grados. La principal diferencia entre el apriete angular y el que se consigue sólo por kilos es que en el angular se sobrepasa la zona elástica del material y el tornillo sufre deformaciones permanentes. Por este motivo, es importante saber que no pueden ser reutilizados.

En el caso del tornillo con apriete sólo por kilos, sólo se trabaja en la zona elástica y las deformaciones son reversibles al cesar la fuerza. Por lo tanto, pueden montarse de nuevo tras verificar su buen estado. “Eso sí, con el apriete angular conseguimos prescindir del reapriete de los tornillos de culata”, explican desde Ajusa.

En el apriete angular se aplica un pequeño par inicial por kilos al tornillo, continuando con un apriete por grados, de manera que todos los tornillos quedan apretados de forma similar excluyendo casi por completo al rozamiento del resultado final, lo que se traduce en una mayor uniformidad del cierre entre el bloque y la culata.

Para el correcto funcionamiento del tornillo, y por lo tanto un cierre de culata adecuado, es necesario aplicar el procedimiento de apriete de la manera más precisa posible, prestando especial atención en seguir adecuadamente el orden, etapas y aprietes especificados por el fabricante. En este sentido, Ajusa lleva adjuntas las indicaciones de apriete en toda su línea de tornillos.