El conocido analista Richard Windsor, de Edison Investment Research, vaticina que Apple no venderá un coche autónomo porque no sería tan rentable como los dispositivos electrónicos que la han convertido en el gigante que es hoy.

“Vender coches sería catastrófico”, opina, antes de asegurar que el margen que deja un vehículo en ningún caso se podría aproximar al 40% de rentabilidad que deja en la marca de la manzana cada vez que vende un iPhone o un iPad.

Dado que los fabricantes de coches no ganan dinero, en muchos casos, vendiendo coches sino financiándolos, la razón de ser de que Apple apueste por este negocio se desvanece.

Windsor se pregunta cómo Apple sería capaz de conseguir un 40% de rentabilidad si los fabricantes históricos, vendiendo un importante volumen, no lo han conseguido. De hecho, ni las marcas premium se acercan a ese porcentaje.

En cualquier caso, el analista no tiene ninguna duda de que Apple está intentando fabricar un coche, pero que su fin último es conocer cómo funciona esta industria y cómo los productos de infoentretenimiento pueden ser integrados en un vehículo.