Las soluciones conectadas ayudarán a que la fabricación y la logística sean más simples, más eficientes, más flexibles y también más robustas. Bosch, pionero del IoT (Internet of Things), comenzó a incorporar conectividad a la fabricación y la logística en 2012, tanto en sus propias plantas como en las de sus clientes. En 2019, Bosch generó ventas superiores a 750 millones de euros con soluciones conectadas para la fabricación y la logística, un aumento del 25% respecto al año anterior.

Tomando el ejemplo de Bosch, la transición en la industria del automóvil significa presión sobre los costes de su división de propulsión, así como presión para adaptarse. Por esta razón, la empresa invertirá unos 500 millones de euros en digitalizar y agregar conectividad a sus operaciones productivas en los próximos años. El ahorro esperado será el doble: aproximadamente mil millones de euros para 2025. Y se espera que con el uso de la inteligencia artificial este ahorro aumente. El enfoque está en soluciones basadas en AI para el mantenimiento predictivo de maquinaria, para garantizar la calidad y para mejorar los procesos productivos.

En Alemania, seis de cada diez empresas industriales con más de 100 empleados ya utilizan aplicaciones de Industria 4.0, según un estudio reciente de la asociación de la industria “Bitkom”, pero, en muchos casos, las aplicaciones son poco sistemáticas. La VDMA, la Asociación de Fabricantes Alemanes de Maquinaria y Equipamiento, estima que el 80% de la maquinaria existente en el país aún no se ha digitalizado. Para las empresas, el mayor obstáculo para implementar la Industria 4.0 son las grandes sumas de capital que esto requiere (Bitkom, 2020). De hecho, la maquinaria también se puede adaptar con tecnologías de la información y sistemas de sensores. Hacerlo, abre la puerta al Internet of Things industrial. La planta alemana de Bosch Rexroth en Erbach muestra cómo incluso inversiones menores en líneas de producción a gran escala pueden ser rentables: gastó un total de 25.000 euros en equipar estas líneas con sensores y barreras ópticas, y ahora ahorra unos 200.000 euros al año.

Bosch tiene todas las competencias básicas necesarias para dar forma a la Industria 4.0. Su cartera incluye paquetes de software para mantenimiento, monitorización y logística, sistemas de robótica para fabricación y transporte, soluciones de reacondicionamiento para maquinaria existente y sistemas de asistencia para operadores de máquinas. Ahora, la compañía presenta una tecnología de control basada en software y con capacidad 5G que está abierta a aplicaciones de terceros. ctrlX Automation marca el final de las soluciones aisladas en las fábricas. Con más de 30 protocolos de datos, la nueva plataforma de automatización de Bosch Rexroth será el centro de control de la fábrica del futuro.

Con el Sistema de Aplicación Industrial Nexeed mejorado, Bosch Connected Industry ofrece más que una simple "tienda de aplicaciones" para fabricación y logística. Las diversas aplicaciones de software se pueden pedir, usar y combinar entre sí, según sea necesario. Todos los datos de las máquinas están disponibles en un formato claro y estandarizado, lo que garantiza una mayor transparencia y eficiencia en la fábrica. Un buen ejemplo de cómo armonizar las consideraciones económicas y ecológicas es la Plataforma Energética Bosch. Una vez que una máquina se ha conectado a ella, su consumo de energía se puede rastrear, analizar y controlar. El resultado son fábricas más económicas, que requieren menos energía y que emiten menos CO2.