Bosch está tomando un enfoque multi-estándar cuando se trata de “V2X”. La compañía ha combinado unidades de conectividad y unidades telemáticas, que, individualmente, sólo son capaces de una única tecnología de transmisión, para crear una unidad de control central “todo en uno” para la comunicación de datos V2X. Los coches pueden utilizar las redes Wi-Fi disponibles en las ciudades, mientras que en otras partes pueden comunicarse usando, por ejemplo, las redes móviles.

La compleja tarea de gestionar estas diferentes opciones de comunicación es resuelta por una solución de software de la start-up Veniam, ubicada en Silicon Valley. Ésta busca la mejor tecnología de transmisión que se adapte a los requisitos particulares y cambia automáticamente entre las alternativas disponibles. Por lo tanto, el software mantiene, continuamente y sin interrupciones, una conectividad entre vehículos, asegurando que los automóviles puedan, por ejemplo, alertarse mutuamente de accidentes y que los pasajeros puedan disfrutar de un ‘streaming’ musical ininterrumpido.

Se espera que el número de vehículos conectados en las carreteras de Europa, Estados Unidos y China supere los 470 millones en 2025, según datos de PwC

Inicialmente, la mayoría de los vehículos se conectarán directamente a la nube pero, gracias a “V2X”, un número creciente de vehículos también podrán comunicarse directamente entre sí, así como con las señales de tráfico, obras en las carreteras, cruces peatonales, edificios, etc. Entonces podrán alertarse entre sí de peligros potenciales como la aproximación a un atasco de tráfico, accidentes y las condiciones de la carretera. Los vehículos también podrán aprovecharse de los tiempos de los semáforos, ya que sabrán cuándo el siguiente se va a poner en verde y, por consiguiente, los vehículos podrán ajustar su velocidad.

Sin embargo, no existe un estándar globalmente armonizado para la comunicación “V2X”, que actualmente se encuentra en el horizonte. Mientras que China utiliza principalmente la tecnología de comunicación móvil “Cellular V2X” (“C-V2X”), Europa y Estados Unidos están planeando introducir, adicionalmente, estándares de transmisión basados en Wi-Fi (DSRC y ITS-G5), junto con “C-V2X”.

El software de Veniam es el potenciador de conexión para la unidad de conectividad de Bosch

Además de vigilar qué tecnologías de comunicación “V2X” están disponibles actualmente para su uso, el software de Veniam también monitoriza los costes y la latencia de transmisión de datos de cada opción de conexión alternativa, ya que no todas las tecnologías son adecuadas para cualquier situación. Por ejemplo, cuando se trata de alertar a un conductor sobre otro vehículo que está a punto de salir desde una calle lateral, cada milisegundo cuenta. Este tipo de información crítica debe ser comunicada en tiempo real utilizando una tecnología altamente fiable y siempre lista para su uso, incluso si eso significa que los costes de transmisión de datos son mayores.

Por otro lado, las actualizaciones de software de la nube o de una actualización del mapa del sistema de navegación se pueden poner en espera en ese tipo de situación, hasta que se disponga de una red Wi-Fi de bajo coste. A través de Wi-Fi, se pueden transmitir grandes volúmenes de datos en un corto espacio de tiempo, aunque el inconveniente es que estas redes no siempre están disponibles. El software de Veniam está familiarizado con los pros y los contras de cada uno de los tipos de comunicación y siempre establece la conexión óptima.

Con motivo de la feria CES 2019 en las Vegas, Bosch y Veniam han sido galardonados con el Premio CES 2019 a la Innovación en la categoría "Inteligencia del Vehículo y Tecnología de Auto-Conducción" por el desarrollo de esta solución conjunta.