Bugatti anuncia que ha conseguido la primera pinza de freno producida por una impresora 3D. Según el fabricante francés, esta pinza de freno monobloque de ocho pistones es más fuerte y aproximadamente un 40% más liviana que las pinzas de freno de aluminio usadas en su último lanzamiento, el Chiron de 1.500 caballos de potencia.

El calibrador es también el componente de titanio funcional impreso en 3D más grande del mundo, así como el calibre más grande de la industria del automóvil, informa Forbes. Al trabajar con Laser Zentrum Nord en Hamburgo (Alemania), el calibrador tardó tres meses en desarrollarse y se probará en vehículos de producción para el verano.

Mediante la impresión en 3D de componentes de automóviles hechos de titanio, Bugatti señala que la marca cumple una “función de faro” dentro de su empresa matriz del Grupo Volkswagen. Eso significa que la tecnología podría llegar a las otras marcas de lujo de la compañía, incluyendo Bentley, Audi y Porsche.

Además, la tecnología de impresión 3D podría acortar también el tiempo de producción. La pinza, producida con 2.213 capas de polvo de titanio y cuatro láseres que fundían el polvo en forma de pinza, tardó 45 horas en imprimirse.