Las últimas encuestas realizadas a profesionales de los talleres reflejan su desaprobación ante las decisiones de las aseguradoras y peritos por considerarse un ataque contra sus derechos y su actividad profesional diaria. Serca habla de la obligación a realizar descuentos, la imposición de trabajar con determinados suministradores, el desvío de clientes a talleres colaboradores, presiones para trabajar a un precio por debajo de la mano de obra del taller o incluso de represalias por no aceptar las condiciones impuestas por las aseguradoras.

“La satisfacción de los clientes es el objetivo común de aseguradoras y talleres mecánicos, por lo que llegarse a entender no es una opción, sino una obligación”. En opinión del grupo, “la rentabilidad y la competitividad son las dos cuestiones que las aseguradoras buscan para los talleres con quienes buscan trabajar. O lo que es lo mismo: los mejores precios, la eficiencia del taller mecánico y la productividad de los procesos”.

  • Control de gestión. Es primordial establecer un control de gestión mediante un cuadro de mandos que tenga en cuenta factores como la mano de obra en bruto, el margen de beneficios de los productos o servicios, la eficiencia de cada profesional o la productividad de la empresa. Los programas informáticos para talleres pueden ser de gran ayuda.
  • Procesos e incentivos. Los procesos deben estar estandarizados para que poder tener un amplio conocimiento de lo que es rentable para el taller y lo que no. Tampoco es mala práctica instaurar un sistema de incentivos.
  • El cliente es la prioridad. Existen pocas cosas más importantes que la satisfacción del cliente, la prioridad del taller. La reparación no deja de ser un servicio que debe cumplir unas expectativas y unos estándares de calidad.
  • Formación, equipamiento y tecnología. Las formaciones para talleres fortalecen el conocimiento y mejoran las competencias de los miembros de la plantilla. Sólo con los profesionales más y mejor preparados se podrá ofrecer el mejor servicio. Asimismo, contar con el equipamiento más puntero del mercado y con la tecnología más avanzada puede diferenciar al taller de la competencia.
  • Confianza y valor añadido. El taller debe estar enfocado a crear una relación de confianza con la empresa aseguradora. Para ello, Serca aconseja por empezar por tener en cuenta los cuatro puntos anteriores, gestionando los recambios adecuadamente y dar un valor añadido a cada servicio que se ofrece a los clientes.