El e-Pedal de Nissan es un sistema inteligente que entra en funcionamiento accionando el correspondiente botón de puesta en funcionamiento, transformando el acelerador convencional en un pedal inteligente que adquiere múltiples funciones.

Con el e-Pedal de Nissan activado, el inicio de la marcha y el incremento de la velocidad del coche se gestiona como tradicionalmente: pisando el pedal derecho. Al ejercer presión sobre el e-Pedal, el sistema inteligente se encargará de interpretar la fuerza aplicada sobre el pedal derecho, lo que supondrá circular a la velocidad deseada, como se ha hecho siempre en cualquier coche. Es la función del pedal como acelerador.

En movimiento, al disminuir la presión sobre el e-Pedal de Nissan, el coche decelera. Pero lo hace con una retención mayor que en un coche convencional cuando simplemente se alivia la presión sobre el pedal del acelerador. Es un momento clave para la autonomía de los coches eléctricos ya que, además de reducir la velocidad, el vehículo regenera energía eléctrica que se acumulará en su batería. Por lo tanto, cuando el Nissan Leaf se encuentra en circulación y el pie ejerce menos presión sobre el e-Pedal, el coche aminora la velocidad a la vez que recarga sus baterías y gana autonomía.

Si durante la circulación fuera necesario detenerse, bastaría con levantar por completo el pie y, gracias al e-Pedal de Nissan, el coche llegaría a detenerse sin tocar el del freno. Una detención en la que tampoco sería necesario mantener la presión sobre el pedal ya que, incluso en cuesta, el vehículo estaría detenido sin que el conductor se preocupara por mantener el pedal presionando. Para iniciar la marcha, bastaría con ejercer la presión, acorde a la velocidad deseada, para que el Nissan Leaf se pusiera en movimiento, nuevamente, al ritmo deseado.

De momento, el e-Pedal de Nissan no sustituye al pedal del freno, que sigue estando ahí, para que el conductor lo utilice como en cualquier coche convencional. Pero el e-Pedal sí permite en muchas situaciones de tráfico simplificar la conducción al no tener que recurrir al pedal del freno (por ejemplo, en ciudad antes de llegar a un cruce o un semáforo, en tráfico congestionado, en autopista para disminuir la velocidad al aproximarnos a un vehículo que circula más lento).