El beneficio neto de Mapfre durante los seis primeros meses de este año ascendió a 380 millones de euros, lo que supone un incremento del 20,5% gracias a una rigurosa gestión técnica y financiera, especialmente en el área de negocio de Automóviles.

Los ingresos, por su parte, se situaron en 14.641 millones de euros, un 0,8% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que las primas alcanzaron los 12.080 millones de euros (-0,8%).

“Estos resultados son consecuencia de la estrategia marcada para el período 2016-2018, que pone el foco en el crecimiento rentable, con una excelente gestión técnica del negocio, lo que se traduce en una mayor rentabilidad. Esto es especialmente apreciable en España, donde se crece de forma sólida en los principales ramos, se siguen reduciendo los costes internos y se mejora significativamente la rentabilidad de los principales negocios, especialmente el de Automóviles”, ha asegurado el presidente de MAPFRE, Antonio Huertas.

En este sentido, cabe mencionar que el ratio combinado del Grupo mejora 1,6 puntos respecto al primer semestre de 2015 y se sitúa en el 97,5%. Los activos totales se situaron en 69.089 millones de euros, con un crecimiento del 8,8% desde el cierre del ejercicio anterior, mientras que los fondos propios ascendieron a 8.946 millones de euros, un 4,3% más. El ahorro gestionado, por su parte, se incrementó durante los seis primeros meses un 6,2%, hasta los 40.267 millones de euros.