El Peugeot i-Cockpit es el puesto de conducción del fabricante francés, presente en algunos de los modelos con mayor aceptación comercial, como son el 208, el crossover urbano 2008 y el 308, en donde alcanza su máxima expresión.

 

Está formado por el volante compacto, el panel de instrumentación elevado, la pantalla táctil de 9,7" y la consola central. Es uno de los elementos mejor valorados por los clientes del 308 en las encuestas de satisfacción realizadas y una de las motivaciones de voto citadas con mayor frecuencia en los distintos premios que esta berlina ha ido obteniendo desde su lanzamiento.

Ha sido definido como revolucionario por las importantes ventajas que aporta. ¿Cuáles son?

1. Manejabilidad

Con los modernos sistemas de dirección asistida, el radio de la mayoría de volantes utilizados en la actualidad no tiene sentido, más allá de una cuestión de hábitos y costumbres. Frente a esto, la dirección del Peugeot 308 está menos desmultiplicada, lo que mejora la precisión y efectividad en los movimientos.

Mediante el volante compacto del 308 se pueden realizar la amplia mayoría de giros y curvas, por muy cerrados que estos sean, sin necesidad de cruzar los brazos alrededor del volante. Esto implica una mayor velocidad de reacción ante imprevistos y una postura más adecuada. El control es total.

Además, tanto el tamaño como posición, tacto y forma de este volante están también pensados para aumentar las sensaciones deportivas de la conducción.

2. Reducción de la fatiga

Junto a su dirección, forma del volante y posición (por debajo del cuadro de instrumentación) permite adoptar una postura más natural. La circulación en los brazos mejora al ser más ergonómica la postura, lo que implica una reducción de la fatiga y un aumento de la seguridad activa.

3. Menos distracciones

Según estudios, el tiempo que se tarda en consultar la información del cuadro de instrumentación en un puesto de conducción convencional es de entre 0,5 y 1 segundos. Aunque pueda parecer insignificante, a 120 km/h se recorren 33 metros en un segundo.

Asimismo, con un cuadro de reloj convencional se produce cambio de foco y tanto el ojo humano como la mente necesitan un tiempo añadido para adaptarse a un nuevo plano de visión y distancia focal.

El Peugeot i-Cockpit garantiza que la mirada del conductor se centre siempre en lo que sucede en la carretera, con las importantes ventajas en materia de seguridad que esto implica.

Esto sucede gracias a la posición del cuadro de instrumentación y al radio de giro asimétrico de las agujas de los relojes. El primero, al aparecer por encima del volante, permite que el conductor no tenga que bajar la mirada para consultar esta información. Respecto a las agujas, al girar hacia el centro del panel, concentran la mirada en el centro del cuadro y de la calzada y no en los lados.

4. Tecnología pensada en la fiabilidad, usabilidad, eficiencia y seguridad

El salto cualitativo definitivo en el plano tecnológico es la pantalla táctil de gran formato del Peugeot 308. Este elemento reduce el número de botones situados en el salpicadero y maneja funciones del vehículo de forma rápida, intuitiva y sencilla. Del mismo modo, los mandos en el volante simplifican enormemente la mayoría de las tareas que realizamos cuando estamos en movimiento.

La pantalla táctil está basada en el concepto de tecnología móvil. Presenta las funciones mediante iconos de gran tamaño agrupados en números que permiten su fácil memorización y acceso. Además, la resistencia que ofrece la pantalla táctil es la idónea para manejarla sin necesidad de mirarla directamente y ofrece una "respuesta" que indica al usuario cuando el toque de dedo es efectivo.

La posición de la pantalla táctil también influye en las ventajas que aporta este puesto de conducción, ya que tanto su altura como su posición en el salpicadero está pensada para que el brazo alcance toda su superficie sin necesidad de realizar esfuerzos y sea fácilmente accesible.