Basf, primer fabricante de poliuretano termoplástico (conocido como TPU, por sus siglas en inglés), ha optimizado con éxito el material de modo que se pueda incorporar ampliamente y sin pintar en el exterior del vehículo.

 

En este sentido, el fabricante de automoción PSA Peugeot Citroën utiliza el nuevo grado de TPU para revestir el Citroën C4 Cactus con los famosos airbumps, grandes amortiguadores rellenos de aire en diferentes colores.

Se colocan a los lados y en la parte frontal y posterior del vehículo, para proteger el exterior del automóvil tanto de los impactos como de las rozaduras, a la vez que dan al vehículo un aspecto inconfundible.

Esta primicia mundial es el resultado de muchos años de trabajo de desarrollo conjunto por parte del fabricante francés de automoción, el proveedor suizo Rehau y Basf. Rehau, por su parte, fabrica los airbumps laterales, mientras que la empresa francesa Faurecia produce los amortiguadores de la parte frontal y posterior.

Jérôme Vinot Préfontaine, director general de compras para el programa del C4 Cactus de PSA Peugeot Citroën, destacó que los airbumps encarnan la filosofía del Citroën C4 Cactus a la perfección: tienen estilo y son multifuncionales.

"Hemos diseñado, junto con Basf y con los proveedores de las piezas de airbump, el desarrollo del material y el proceso de fabricación, de modo que ambos han producido modelos que ofrecen la combinación óptima de calidad, estética y costes", apuntó seguidamente el directivo.