Tras la oficialización de los consumos en uso real de 30 modelos Peugeot, Citroën y DS en julio de 2016, el Grupo PSA, Transport & Environment, France Nature Environnement y Bureau Veritas publican el protocolo de medición de consumos en uso real, que define los medios (material necesario) y los métodos (mediciones y tratamiento de datos), que se utilizan de manera sistemática para medir el consumo real medio del cliente tipo.

Este protocolo comprende tres fases: selección y verificación del vehículo, circulación y toma de datos, y tratamiento posterior de los resultados de las mediciones obtenidas. Las pruebas deben realizarse en vías abiertas a la circulación en condiciones reales de conducción (uso del climatizador, peso de las maletas y pasajeros, desniveles del terreno, etc.) y con conductores no profesionales.

Con motivo del Salón del Automóvil de París, las marcas Peugeot y Citroën incluirán en sus webs los consumos en uso real de diez modelos más, entre ellos, el nuevo Peugeot 3008 y el nuevo Citroën C3, que se añaden a los publicados el pasado mes de julio. De este modo, un total de 50 resultados medidos este año estarán disponibles en las páginas web de las tres marcas antes de final de año. Asimismo, se pondrá en línea un simulador que permitirá a los clientes conocer el consumo de sus vehículos en función del uso realizado y el modo de conducción.

Finalmente, en 2017, el Grupo PSA, Transport & Environment, France Nature Environnement y Bureau Veritas incluirán en estas mediciones las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) en uso real y según el mismo protocolo. Gilles Le Borgne, director de Calidad e Ingeniería del Grupo PSA, precisa que “este protocolo es el fruto de una colaboración inédita y exitosa entre una empresa, dos ONG y un organismo de certificación independiente”.

Por su parte, Greg Archer, director de Clean Vehicles de Transport & Environment, declara que “las pruebas de medición de consumo en uso real desarrolladas con el Grupo PSA son una acción de transparencia ante los clientes y proporciona informaciones más representativas que las pruebas de laboratorio en vigor. Este enfoque científico es aplicable a cualquier vehículo y resulta muy fiable para medir las emisiones reales de CO2. Por ello, pedimos a la Comisión Europea y al conjunto de constructores que lo usen rápidamente en el marco de los futuros reglamentos y con fines publicitarios”.