El Servotester de Lizarte permite realizar un diagnóstico rápido del funcionamiento de la dirección y de la bomba en el propio vehículo sin desmontarla. Para ello, debemos realizar en primer lugar la comprobación de la bomba.

 

Cerramos entonces el estrangulador y, mientras dure este proceso, no debe girarse el volante porque pueden producirse unos picos de presión que podrían dañar la bomba o el Servotester.

- Test de baja presión.

Esta prueba es complementaria a la de alta presión. Sin ejercer ninguna acción sobre el volante, cualquiera que sea el régimen del motor, la presión ha de estar entre 3 y 10 bares, según modelo de la bomba.

A ralentí y con el estrangulamiento abierto, si la presión en el manómetro de baja es demasiado alta, la válvula distribuidora está defectuosa o puede haber estrangulamiento u obstrucción en alguna parte del circuito. Conviene seguir haciendo pruebas.

Si la presión no llega a los valores normales, es probable que falle la bomba, aunque hay que seguir haciendo pruebas.

- Test de presión máxima.

Comenzamos cerrando el manómetro de baja presión. A ralentí, iremos cerrando lentamente el estrangulador hasta que el manómetro de presión marque la presión nominal indicada en la chapa informativa que acompaña a cada bomba, pudiendo llegar a subir a 60-150 bares según los modelos.

La desviación máxima entre la presión nominal y la lectura en el manómetro debe ser un 10% aproximadamente.

Si la bomba no llega a subir a 60-150 bares según modelo es que la bomba falla.No es aconsejable mantener la bomba a esta presión máxima durante más de cinco segundos porque componentes internos de la bomba se pueden deteriorar.

Finalmente, abrir de nuevo el estrangulador.