Más allá de los vehículos que ofrecen servicios esenciales, la mayoría del parque permanece totalmente parado desde hace un mes sufriendo el desgaste de esta inactividad, con caídas de tráfico de hasta el 70% según datos de la DGT. Cuando el periodo de confinamiento termine, Euromaster ofrecerá revisiones gratuitas de seguridad para comprobar el estado de los vehículos tras el parón, comprobando los doce puntos críticos del coche a través de su solución MasterCheck.

Mientras tanto, el especialista en mantenimiento ofrece una serie de consejos para cuidar del vehículo durante el tiempo que dure la cuarentena:

  • Arrancar el vehículo cada semana. La batería es una de las piezas del automóvil que más sufre la inactividad. De hecho, si no estaba al 100%, se podría descargar en apenas 15 días si no se activa. Para evitar que se resienta por permanecer tanto tiempo sin encenderse, lo mejor es arrancar el vehículo cada 5 ó 6 días, durante más o menos 15 minutos cada vez. Eso sí, hay que procurar no hacerlo en espacios cerrados para prevenir la acumulación de humo.
  • Evitar que los neumáticos se deformen y pierdan mucho aire. Para el cuidado de los neumáticos lo ideal es mover el vehículo para que el peso del coche no recaiga todo el rato en la misma zona. Con unos centímetros es suficiente para evitar que los neumáticos se deformen. Además, la presión no debe estar muy baja, pues esto contribuiría a posibles deformaciones. Algunos vehículos van equipados con un pequeño compresor, lo que es una buena forma de mantenerlos a presión. Y, por supuesto, una vez termine el confinamiento, lo recomendable es acudir a un taller especializado donde pongan los neumáticos a la presión adecuada, utilizando manómetros profesionales.
  • Comprobar el estado de los líquidos. Un coche parado mucho tiempo puede acabar perdiendo líquidos. Estos se pueden evaporar con el tiempo o simplemente filtrarse si el circuito tiene alguna pequeña fuga. Por ello, una vez se vuelva a la normalidad y se utilice de nuevo el coche, es recomendable revisar el nivel del líquido de frenos, del refrigerante, del líquido del limpiaparabrisas y del aceite. Además, este último puede haber perdido cualidades por la falta de uso, y acumulación de humedad.
  • Revisar los componentes. De no utilizar el coche algunos de los componentes pueden haberse visto afectados, como puede ser alguna manguera o junta que se haya resecado. Por otro lado, si el freno de mano está puesto hay que asegurarse de que no se ha destensado o que no se haya quedado bloqueado. También hay que revisar los discos de frenos, los cuales podrían presentar óxido. Éste con el uso y tras varias frenadas debería irse. Respecto al tubo de escape, podría presentar óxido y si se percibe cualquier sonido diferente, conviene revisarlo en el taller especializado.
  • Cubrir el coche si está al aire libre. Si no se puede tener el coche en un garaje cubierto y debe pasar los días de cuarentena a la intemperie, es recomendable proteger la pintura del sol, pero sobre todo de los excrementos de pájaro, muy corrosivos. Por ello, lo mejor es cubrir el coche con una lona, pero también se puede limpiar regularmente para asegurarnos de que la pintura del vehículo siga intacta.