Rubén Foixench, gerente de Fare, nos detalla cómo ha afrontado la compañía la crisis del Covid-19. “Hemos atendido las necesidades personales, que nuestro equipo tenga todo el material necesario. Una parte importante de la plantilla ha tenido que acogerse al ERTE y otra parte teletrabajar”. Así, esta situación “nos ha hecho cambiar la manera de ver el presente y el futuro. Hemos invertido tiempo y dinero para reaccionar y pensar en nuevas posibilidades, muchas de ellas basadas en los recursos informáticos, para acercarnos y ser más ágiles en la comunicación con clientes y nuestro equipo”.

Asimismo, Foixench señala que en estas semanas han acometido una reestructuración interna de almacén, lo que les otorgará algo más capacidad logística y de servicio. Respecto a las ventas, “Fare exporta a más de 50 países, Teníamos mucha mercancía parada por tema de aduanas. Y en los últimos días hemos podido sacar mercancía para Sudamérica o Norte de África. Respecto al mercado nacional, ha habido un aumento importante de la urgencia, necesaria en estos tiempos”.

De cara al futuro, el gerente de Fare se muestra optimista. “Somos un sector con capacidad de reacción importante, así que creo que recuperaremos una parte del tiempo perdido. Ahora toca ser constantes y trabajar mucho”.