Ferrari, firma de coches deportivos por antonomasia, se separa de su casa matriz, Fiat Chrysler, tras el anuncio que la marca de 'Il cavallino rampante' será cotizada en los mercados de Estados Unidos y Europa.

 

De este modo, cerca del 10% de las acciones de Ferrari estarán en venta, mientras el otro 90% será distribuido entre los accionistas de Fiat Chrysler.

"La separación de Ferrari preservará la herencia italiana y la posición de Ferrari y permitirá a los accionistas de Fiat Chrysler beneficiarse del valor sustancial en este negocio", aseguró John Elkann, presidente de Fiat Chrysler.

Ferrari ha construido su nombre basado en su reputación exclusiva. Produce cerca de 7.000 autos al año para asegurarse que la demanda sobrepase a la oferta y haga de sus vehículos un objeto de deseo.